Un infarto se produce por necrosis
de un órgano, o parte de él, por falta de riego sanguíneo, debido a la obstrucción de la arteria correspondiente, que no es otra cosa que la degeneración de un tejido por muerte de sus células. El común de los mortales, no considera que un infarto le puede ser fatal; yo he sufrido uno y me salvé de milagro: “no era tú hora dirían mis parientes y amigos”. En lo personal, por haber sido jugador de Basketball, durante 25 años consecutivos, según los médicos que me atendieron, fue una ventaja sobre otros comunes que hayan sufrido un infarto; que para ellos fue el “último infarto”, pues habitualmente todo aquel que lo sufre, termina muerto o queda parapléjico, con secuelas y limitaciones vitales para el resto de sus días. ¿ Pero porque un ser humano se infarta?; los médicos dicen que cada individuo es responsable, porque abusa de su libertad y no se cuida, al exceder en ciertos consumos, como la as comidas con mucha grasa y el fumar cigarrillos, entre otras cosas, tambien las “rabietas”, pueden provocar un infarto. Desde que me infarté, que fue el 11 de enero de 2008, no he vuelto a fumar, ni como comidas con exceso de grasas, trato en lo posible de tomar poca bebida alcohólica, solo me conformo con un par devasitos de vino en las comidas, pero ya si no lo ingiero, me da lo mismo; en las relaciones íntimas a los 62 años de edad, uno tambien debe ser medido, porque estamos en tiempo otoñal y no se puede exigir la máquina. Cuando uno sufre un infarto, recién entonces valora las mieles de la vida, y escuando comienza a “vivir el resto de sus días”, con un poco más de cuidado, por uno mismo, por sus seres queridos y por sus amigos; nadie es inmortal, pero ¿para que provocarse la propia muerte?, eso no corresponde; es un absurdo.