Un proverbio chino sostiene
que hay solo dos maneras de difundir la luz: “ser la lampara que la emite o el espejo que la refleja”, trasladándolo a nuestra vida diaria, es tener buenas ideas para obtener logros o imitar a los que la tienen. Muchos de nosotros a veces tenemos pruritos de tomar ideas de otros, por más que nos beneficien, cuando debería ser lo más común, por supuesto que no estoy proponiendo que lleguemos al plagio sobre algunos temas concretos, puesse debe respetar el “derecho de autor”, pero hay infinidad de personas que están abocadas a ayudar al otro solidariamente, porque no les afectan sus intereses. Imitar lo bueno no esta mal, lo que si esta muy mal es copiar lo malo, que no conduce a nada positivo. En nuestro andar cíclico nos encontraremos todos lo días con cien oportunidades de hacer el mal y una sola de hacer el bien común, y es esa única oportunidad que debemos aprovechar.Salir de la oscuridad cotidiana debe ser nuestro imperativo y esforzarnos para lograrlo porque ello nos permitira desarrollarnos como ser humanos tanto en lo individual como insertos dentro de la familia y la sociedad en su conjunto. Considerando que el pasado ha huido y lo que se espera esta ausente, debemos concentrarnos en el presente que es nuestro, para de esa manera sacarle el mayor provecho al día a día, por supuesto sin perder de vista nuestro futuro inmediato. Hay que actuar con sentido común, tan olvidado en estas épocas que nos toca vivir. Todos sabemos que aplicando con rigurosidad el sentido comun, haremos las cosas en base a la experiencia y la previsión. No olvidemos que las grandes almas tienen buena voluntad y las débiles tan solo deseos y mientras la voluntad nos empuja a obtener logros, los deseos son solo sueños que se desvanecen.