El tiempo siempre ha sido,
es y será el mejor remedio para cicatrizar las heridas, sean carnales o sentimentales. Cuando un cirujano termina su labor, sabe que la escisión que realizó y luego de operar, “coserá” la herida provocada y él sabe que solo el tiempo logrará, naturalmente, cerrar esa herida. Cuando una pareja, termina en divorcio o separación, solo el tiempo hará que cicatrice; en ambos caso es con el correr del tiempo y tanto la historia como la cotidianidad avalan ésta teoría, que sin ser original, es por menos perseverante, o sea, que se trata de crear conciencia que no hay salidas mágicas en ninguno de estos dos casos. El proceso, a veces es lento, e incluso algunos creerán que es una posición pesimista, pero la experiencia a lo largo de mi vida, me dice que es la pura realidad y la realidad es la única verdad, tal como lo sostenía el Gral. Perón. No hay remedio más efectivo que el paso del tiempo para cerrar las heridas y el que diga lo contrario, está contrariando a la naturaleza y si hay en el mundo algo sabio es precisamente la naturaleza. Hay heridas muy graves que pueden mutilar al ser humano hasta algunos de sus miembros motrices, como perder una mano, un brazo, una pierna, que obviamente costará más cicatrizar esa amputación. Algo de semejante dolor, causa en el espíritu de un ser humano, haber sido objeto de engaño por la pareja, sea el hombre o la mujer, el autor de la ofensa, para el caso da igual, porque ambos tienen sentimientos y esos sentimientos se manifiestan de similar manera en el varón o la dama. Tanto el hombre como la mujer, en muchos casos, se prestan para dañar a su pareja y después de ello, solo con el correr del tiempo, se podrá recuperar de tal o cuál afrenta moral, que vuelvo a insistir, duele mucho más que una amputación a una pierna.
Concluimos en decir, que el padre tiempo, en éstos casos, como en otros como llegar a la longevidad y pretender seguir siendo joven, es y será quien marque los limites del dolor del ser humano; todo se mueve, para bien o para mal, “ con el correr del tiempo”.-