CUENTO DE AMOR 3RA PARTE
El jabón resbaló
de sus manos, viéndolo como se deslizaba en
el suelo, lo vio pasar como viendo pasar su vida de pronto por unos instantes por segundos, presa de angustia lo recogió en cuanto pudo y u nligero temblor hizo presatodo su cuerpo , trató de calmarse, no tenía porque ser ave de mal agüero, se habría prometido unirse a la felicidad, la alegría y el bullicio de la gente, no obstante no sabia ella misma si su alegría era ficticia o verdadera, parecía todo un sueño.
Tenía que arreglarse levantarse los ánimos, sacó del closet un hermoso vestido de seda negra, algunos cosméticos y comenzó el proceso de transformación. Después de algunos minutos había quedado maravillosa, irreconocible, sus ojos tenían ahora un brillo especial, y su silueta como sacada de una portada de revista.
Ahora solo quedaba la espera, la larga espera después de tantos años, la música se oía como eco dentro de las habitaciones, la mesa perfecta con el vino francés, y las copas de cristal cortado esperaban ser estrenadas.
Apago las luces de la sala quedando únicamente las del árbol de navidad cuyos foquillos se prendían y apagaban después prendió las velas.
Pasaban los minutos que se convirtieron en horas, ni el teléfono sonaba llamadas silenciosas solo imaginaba en su mente, y así sola pasó esperando otro año nuevo hasta el amanecer el silencio invadía las calles, las campanas de las iglesias ya no se escuchaban.
Elisa ya no esperaba, nada, la impotencia la hizo presa.
Las horas habían sido tantas que entrevió la luz de la madrugada que penetraba bajo las cortinas con lagrimas en los ojos con la desilusión de aquella noche, estaba como muerta parecía un zombi, se levantó de la mesa del comedor, cuando la cera de las velas escurría en ese hermoso mantel de antaño.
Escucho un ruido afuera pero.No le dio importancia, de pronto una sombra le tapo la espalda, voltio como sin querer, vio una silueta.
Una silueta masculina, el vecino tan amable, con los ojos irritados por las lagrimas lo saludó.
Pero no era el vecino sino Francisco que había tenido un accidente , que le hizo perder la conciencia cuando venía por carretera, era tanta su prisa, que piso el acelerador, y con el cemento resbaladizo, perdió el control del carro, alguien lo llevo al hospital en donde estuvo inconsciente por varias horas, nadie sabia de él en la ciudad ni adonde comunicarse.Tenía algunas heridas en la cara, y rasguños de las piedras y el auto, pero se encontraba bien.
Elisa no daba crédito, pensó que era otra mala jugada del destino, ahora él estaba con ella, juntos el destino los volvía unir, ya no querían mas retos, ya no querían arriesgarse, ahora lo que mas deseaban era compartir sus vidas, sus almas, porque esas almas como muy pocas veces se logran encontrar en este pequeño mundo de instantes...