Buscar
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Crea una cuenta de Svoong desde cero

¿Ya eres miembro? Iniciar sesión!
×

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

O

¿No eres miembro? Registro!
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>Reseña de Nuestro Hogar, la Tierra

Nuestro Hogar, la Tierra

Reseña del Artículo   por:Misel     Autor : Dr. Pablo Korovsky
ª
 
como nuestro cuerpo se enferma cuando no lo cuidamos, cuando no le damos descanso, cuando lo alimentamos con cualquier cosa sin fijarnos si le estamos administrando los nutrientes que necesita, cuando no atendemos las señales de auxilio que nos envía... De la misma manera ocurre con nuestro hogar, la Tierra, la que hace siglos alberga a humanos, plantas, animales y minerales. Hace tiempo que nos está dando indicios y más que indicios de enfermedad. Necesita urgente un tratamiento eficaz. ¿Qué hace el hombre ante este hecho? Los pocos que están en el poder distorsionan aún más sus recursos, mucho más de lo que nos enteramos. Los recursos naturales están siendo afectados día a día de manera inescrupulosa. Esos pocos, agregan a esta distorsión, la manipulación de las masas a través de la economía, la información tergiversada y guerras innecesarias. El resultado es pobreza, hambre, violencia, enfermedad en un mundo superpoblado. La gente está siendo maltratada, el planeta también. La medicina dominante se une, con su visión miope, y colabora con este maltrato. Vé una parte pero no el todo. Para aumentar el rendimiento de los cultivos se usan los agroquímicos, malos para la salud del hombre y de la tierra. Se usan los transgénicos, pésimos para la salud, y como no tienen semilla fértil, de debe comprar una, genéticamente modificada, a las multinacionales de los laboratorios, a los cuales no les basta con el mercado farmacético, en su angurria inescrupulosa, quieren monopolizar el alimento de todo el planeta de esta forma aberrante. Sumemos a todo esto, desechos tóxicos y derrames masivos de petróleo a los mares, pruebas nucleares, dando como resultado la grave destrucción de las especies marinas y peligrosísimo adelgazamiento de la capa de ozono con el calentamiento de la tierra en vertiginoso aumento. Las voces que se levantan en contra de todas estas desviaciones son lentas aún, por no contar con el dominio de los medios de comunicación masiva.
Pero en la medida que todos y cada uno de nosotros vayamos tomando conciencia y acción con las posibilidades que cada uno tiene, ya sea en el hogar, en el trabajo, en el barrio, hablando, denunciando, haciendo saber, instruyendo, informándose “bien” (información hay en exceso pero gran parte no es tan exacta), transmitiendo boca a boca o por internet, un poco, o tal vez mucho, podremos lograr. La medicina homeopática se levanta como un eslabón más (y muy importante) de esta cadena para socorrer al planeta. Sus medicamentos son inocuos, económicos (esta es una de las razones de su marginación, no es negocio para el poder), su filosofía es preventiva, respetuosa, trata con amor y dedicación al paciente (cosa poco frecuente en otros medios). La medicina del medicamento único, el que corresponde a cada paciente, tomando la totalidad del ser y no seccionándolo en minúsculas partes. Homeopatía unicista es sinónimo de la prescripción de ese único medicamento que contempla la totalidad de los síntomas que dan por resultado el desequilibrio de la energía vital del paciente. Esa es su sabiduría. Nuestro querido planeta necesita una terapia unicista. Y hay un sólo remedio : el compromiso de cada uno con el origen. Comprometerse con el origen es mirar más allá de lo visible, es encontrar al Creador de esta maravilla llamada tierra, reconciliarse con El pidiendole perdón por todos los desmanes cometidos en contra de su creación y empezando de nuevo. Este compromiso no es sólo de los poderosos, lo tenemos todos.
Publicado el: 24 marzo, 2008   
Por favor, calificar : 1 2 3 4 5
Traducir Enviar Enlace Imprimir
X

.