De los diez a los doce años: En esta edad, el lector domina ya el mecanismo de la
lectura, tiene mayor capacidad de concentración
y abstracción y es capaz de comprender el mundo experso en el libro. Los textos pueden ser más denso, más grandes con un lenguaje mejor elaborada, siendo dispensables las imágenes. Ana Cássia destaca que hay, en esta fase, una gran atracción por el confronto de ideas, por héroes humanos que luchan por sus ideales, historias de problemas cotidianos que impiden la realización del individuo o historias de amor, por elementos que desafian la inteligencia, en un contexto realista o maravilloso. Hay un harta variedad de literatura para este grupo de jóvenes.
Ejemplos son los cuentos, crónicas, novelas de aventura o sentimentales, mitos, leyendas ciencia ficción, documentarios, historias de humor, razas o animales. Y el adulto, ¿qué función ocupa en esta realización?
"Aquí el lector ya es casi
adolescente, alguien que se siente muy fuerte y, por lo tanto, rechaza la participación de los adultos, que pueden asimir el papel de desafiados de este ser en ebullición". Destaca la psicóloga.
A partir de los doce años: En esta etapa, se encuentra el lector crítico que, por tener pensamiento más reflejivo y por dominar mucho más la
lectura, es capaz de hacer una reflexión más profunda del texto y de la realidad. El mercado editorial para ese grupo de lectores es muy amplio. "Un adolescente que fue estimulado durante su vida para el ejercício de la lectura, que compareció a librerías y fiestas de libros, de uma manera positiva, no tendrá dificultades en saber escojer lo que leer , no solo por sus intereses, sino, por estar ya acostumbrado a actividades del género", dice Ana Cássia