Leyendo "Aurelia" de Gèrard de Nerval, fui
descubriendo cosas sobre el onirismo natural de los seres humanos; fui descubriendo
que conocemos muy poco sobre nosotros mismos... que nuestra vida es mucho más grande y no se reduce a lo que vemos mientras estamos despiertos, el sueño es una aproximación a la muerte y a nuestra segunda vida, Nerval sabía esto y lo plasmó con gran maestría en su libro, una forma exquisita de impulsarnos a un autoconociemiento total: en la vida y en la muerte (el sueño).
Muestra como la muerte es sincrónica (todas las épocas se juntan en una sola) y eternamente "feliz" y aunque trata de hacer ver que la eternidad también tiene sus problemas su tono pacífico es suficiente para olvidarlos. se nota también como la vida misma es algo de temer porque es la que determina nuestros sueños y, por ende, nuestra segunda vida. Nerval es el perfecto poeta, el poeta que nos revela secretos del más allá (un más allá no de la muerte sublime sino de la vida que sigue) y que es nuestro maestro (así como Dante nos muestra la muerte) en lo que nos espera en la vida ultraterrena... Gracias Gèrard por motivarme a "vivir mis sueños y mi segunda vida".