La investigación y documentación aseguran la calidad del resultado del proceso de traducción. Un
traductor es raramente bilingüe.
Como cada idioma cambia y se desarrolla de acuerdo a las necesidades de la sociedad pertinente, el panorama del
traductor del idioma está limitada y la mayoría de las veces a que su conocimiento es viejo. Además, el traductor a menudo trata con textos que vienen de varios campos. Al ser imposible tener igual conocimiento de todos los temas (por ejemplo medicina y comunicación electrónica o sociología) el/ella tiene que consultar varios recursos para hacer frente a problemas de todos los niveles (nivel de palabras, por encima de éste, nivel textual, etc.). La búsqueda y la documentación en el escenario del análisis del texto original es esencial. El traductor necesita identificar varios problemas de traducción, ante el/ella aún comienza a traducirse el texto original, para planear su tiempo para seguir cualquier hueco de conocimiento a través de la investigación. La búsqueda puede incluir buscar palabras desconocidas en diccionarios,
fuentes de hojear pertinentes al tema del texto original para clarificar conceptos desconocidos, o consultando con especialistas en ciertas áreas en donde haya un problema. Este procedimiento no es simple y podría llegar a ser extremadamente difícil en el caso de que la cultura del texto original es muy diferente que el texto objetivo. En tal caso las fuentes de un traductor pueden usarse muy limitadamente y su aproximación puede requerir tiempo y esfuerzo. La búsqueda y documentación en la etapa de transferencia son igualmente importantes. Aún en casos cuando el traductor entiende todos los conceptos del texto original, la transferencia de tales conceptos puede requerir una búsqueda adicional para localizar la palabra equivalente, término o frase del idioma objetivo que exitosamente convendrá al concepto, mientras que al mismo tiempo se preservará el texto y corresponderá las necesidades lectoras objetivas y el nivel de entendimiento. Esto es extremadamente importante en casos de textos especializados, donde se usa el lenguaje especializado (como finanzas, comercialización, etc.) o donde falta un preciso rendimiento puede causar problemas legales o otros problemas (como contratos). Hay muchos tipos de fuentes que el traductor puede usar hoy en día. Las fuentes pueden ser clasificadas sobre tres principales categorías: Fuentes de papel: esta categoría incluye diccionarios (monolingües, bilingües, generales, especializados, etc.), enciclopedias, libros, estudios de impresión, artículos científicos, monografías, manuales, revistas, etc. Recursos electrónicos: esta categoría incluye diccionarios electrónicos, glosarios, bancos de palabras, artículos electrónicos, bases de datos, portales, boletines, CD-ROMs, etc. Fuentes Humanas: tales fuentes pueden ser personas o grupos de especialistas, más experimentados traductores, clubs científicos, la traducción del jefe de policía, etc. Aunque una amplia gama de fuentes están disponibles para el traductor, por lo menos en países desarrollados, no todos ellos son de igual importancia o utilidad. Entonces, el traductor necesita evaluar las fuentes de documentación antes de usarlas. La evaluación puede ser echa mediante un cierto criterio como los provistos abajo: Acceso: fácil o difícil acceso a una cierta fuente de documentación puede afectar su grado de utilidad para el traductor. Algunas fuentes son accesibles para el público, mientras que otras son restringidas solamente a miembros. Algunas fuentes pueden ser accesibles en cualquier momento, mientras que otros pueden ser alcanzados en un horario limitado. Finalmente, algunos recursos están a pie, mientras que otras obligan al traductor a viajar. El rápido y fácil acceso a una fuente puede ser una de las mayores prioridades para el traductor. Cobertura: no hay una fuente que puede cubrir totalmente todos los problemas que pueden surgir en cualquier texto que sea traducido. El grado de cobertura sin embargo, que cierta fuente provee puede afectar el juicio del traductor en su uso. Cada traductor tiene una lista de fuentes muy importantes que el/ella consulta primero durante varias etapas del proceso de traducción. Fiabilidad: la fiabilidad de una fuente depende de muchos factores. La edad de la fuente puede ser crucial para su fiabilidad. Un típico ejemplo para esto es el campo de las computadoras y electrónicos. Nuevos conceptos y palabras son producidos cada día, entonces una fuente que fue producida diez años atrás puede ser insuficiente. Otros factores pueden ser la profundidad del conocimiento en el campo sobre examinación, o el panorama del autor en el idioma. El traductor más experimentado es el más confiable y es exacta la evaluación de las fuentes. La conclusión de todo lo de arriba es que la búsqueda y documentación son una parte inextricable en el proceso de traducción de todas las etapas. Localizar las correctas fuentes de documentación es un proceso continuo que requiere el tiempo y esfuerzo del traductor. Pero mientras que la validez del traductor es fuertemente dependiente de la justificación de su trabajo, la búsqueda y documentación son los medios de exelencia.