Hablemos de una realidad contundente que azota a todos los pueblos y especialmente a Venezuela, me gustaría tener la oportunidad
de hacerle este planteamiento a alguno de nuestros dirigentes, pero tendré que conformarme “por ahora” con comentárselo a ustedes. Que cual es el tema? Madres
solteras, un problema social que se acrecienta cada vez más y que trae múltiples consecuencias, lo que obliga a preguntarse: existen soluciones reales a dicho problema?. La respuesta salta a los ojos, hasta ahora se han colocado paños de agua tibia y no se trata de que el estado cree subsidios o becas para esta población cada vez más numerosa, se trata de la creación de políticas sociales orientadas a la verdadera formación y al logro de una calidad de vida para la madre soltera y sus hijos. Un ejemplo simple es el de la falta de
vivienda, el 62% de las madres solteras viven arrimadas con sus padres, pagan alquiler o viven en condiciones precarias, limitadas a sub-vivir con una mínima ayuda o con un sueldo que no le alcanza más que para cubrir sus necesidades básicas, convirtiendo en un sueño imposible el ahorro y por ende la oportunidad a obtener una vivienda digna lo cual es un derecho como ciudadana y un deber como responsable de su prole. Para nadie es un secreto que para optar a una vivienda del gobierno tienen que anotarse en interminables listas en las cuales pasan varios años incluso, a veces ni son aprobados los requisitos que dicho se de paso dependen del criterio personal de quienes laboran en estos institutos, quienes a veces deciden quien se merece y quien no la ayuda gubernamental, sin estudiar a fondo el caso particular del solicitante. (continuará)