En la década de los setenta del siglo XX, se escribió y se hablo mucho sobre el misterioso hecho, y aquel misterio
adquirió mucha fama, gracias especialmente a Charles Berlithz, autor del célebre libro
“El triangulo de las Bermudas”, en donde describió las desapariciones de muchísimos aviones y buques que ingresaban a la zona. A pesar de las creencias populares, los Guardacostas de los Estados Unidos, y otras fuentes citan estadísticas que indican que el número de incidentes que involucran aviones y buques perdidos es similar a los que ocurren en otras partes del mundo igual de transitada. Mientras que se ha demostrado que muchos de los supuestos misterios no eran tales al analizarlos con detalle, teniendo inexactitudes que circulan durante décadas, algunos todavía no tienen una explicación; por esa razon,el autor del libro, tuvo sus detractores que no le creian absolutamente nada y según Kusche, la credibilidad de Berlitz "
es tan baja que virtualmente es inexistente. Si Berlitz informase de que un barco es rojo, las posibilidades de que fuera de otro color constituirían casi una certeza. Dice cosas que simplemente no son ciertas. Deja de lado el material que contradice su misterio". La Corriente del Golfo un área con un tiempo bastante inestable, también pasa por el triángulo al abandonar el Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso hace inevitable que algunos barcos se adentre en tormentas y se pierdan sin dejar rastro, especialmente antes del desarrollo de las telecomunicaciones, el radar y los satélites a finales del siglo XX.
El
Triángulo de las Bermudas, también conocido como el
Triángulo del Diablo y El
Limbo de los Perdidos, es un área geográfica situada en el Océano Atlántico entre las islas Bermudas y Puerto Rico Forte y Fort Lauderdale de Florida; la unión de estos tres puntos forma, lógicamente, un triángulo. Es famoso porque en esa zona ha habido numerosas desapariciones de barcos y aviones, muchas de las cuales aún están sin explicación, así como ciertos fenómenos que algunos han reportado, como luces, mal funcionamiento de brújulas, entre otros, atribuidos temporalmente a la influencia de seres extraterrestres. El triángulo que forman los puntos antes mencionados es casi equilátero, con un área aproximada de 1.2 millones de km². Fantasía del escritor o realidad no comprobada, lo cierto es que él “Triangulo de las Bermudas”, mantuvo en vilo a marinos y pilotos, durante mucho tiempo.