Para hablar
del estilo de Durero, hay que referirse a dos teorías: una, la que le considera el máximo representante del
Renacimiento Alemán, y la otra, que le considera como a la culminación del Gótico y una introducción en el Renacimiento, es decir, como figura de transición. Para no decantarnos por ninguna teoría, estudiaremos su estilo siguiendo su producción pictórica y de
grabados y así, a la vez, seguiremos su evolución.
Me veo obligado a hacer una clara diferencia entre grabado y pintura:
Mientras sus
grabadossiguen
con la tradición gótica que se observa en la búsqueda de la expresividad, los detalles pintorescos, en como se forman los contornos, modelando por medio de gruesos rayados y con una intensidad dramática propia del mundo Germánico. Entre los grabados más famosos destacamos:
El Caballero y la Muerte, La Melancolía, San Jerónimo o Escenas de Pasión, Jesús entre los Doctores... ; en algunos grabados observamos unos cambios debidos en su mayoría a los viajes realizados a Italia como que introducía cuerpos conmovedores, de un
sentimiento pagano que acercaba a estos la dulzura Veneciana.
A la vez, su
pintura sigue una pequeña evolución debido a cómo se realizó su formación:
viajando. En un principio nos encontramos una pintura con claras características pervivientes del Gótico. Tras sus viajes por Flandes e Italia comenzarán a desarrollarse en él características renacentistas como una atención a la naturaleza, la mirada preocupante e interrogante que nos muestra en sus autorretratos, el idealismo, el sentimiento (que aparece de repente en la figura de
Adán y
Eva que revelan una manifiesta ingenuidad ante la belleza del cuerpo humano), el paganismo (que no se volverá a repetir), colores esmaltados, predominio del dibujo sobre el color, una pincelada angulosa. Mas tarde al pintar
“Los Cuatro Apóstoles” renuncia a algunas características
anteriormente dichas por figuras grandes, monumentales, y fuertes que nos recuerdan a las estatuas clásicas. Cierto es que llegó a un clasicismo puramente renacentista con mucho naturalismo. Cabe destacar que Durero realizó todos su cuadros sobre lienzo, con un gran dominio de la técnica, una gran paleta de colores, mediante composiciones simples, serenas, equilibradas... todo esto típico del renacimiento.
Lo anteriormente dicho nos hace de Durero un personaje difícil de encasillar en un estilo concreto.
Durero es un hombre inquieto, incansable, curioso y tremendamente enamorado del arte Italiano.
Como observación, se destacan sus numerosos tratados sobre las proporciones humanas, en donde expone sus teorías para conseguir este equilibrio.
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