¿Hay algo más bello que una
sonrisa?, No lo creo, porque lo
mejor que puede tener un ser humano es una sonrisa a flor
de labios, para
abrir su corazón para con los demás, pero no se debe mal interpretar esa amabilidad con hipocresía, porque hemos visto a muchos en este mundo sonreír, tan solo para lograr objetivos personales y ya no por ser parte de su personalidad social. La
sonrisa de una madre, ayuda al niño a sentirse seguro, la sonrisa de la pareja colabora en el fortalecimiento de los lazos conyugales y siempre el sonreír, nos produce simpatía con otros congeneres, que se nos arriman para compartir cosas, las cuales nunca las compartiríamos si estuviéramos con “cara de tormenta”, enojados, sin poder superar nuestros dilemas internos, que nada les importa a los otros, pues cada uno tiene sus propios inconvenientes para sobrellevar sus vidas, entonces lo mejor es dejar de lado esos contratiempos y sonreír. Una sonrisa puede mucho mas que un grito o un acto de prepotencia, a lo largo de mi vida eso lo he comprobado y los resultados son fenomenales si uno aprende a sonreír libremente y lo adopta como la llave de abrir los corazones de los demás, sea quien sea sabrá recibir una sonrisa, pero oblviamente, rechazara un acto de soberbia. La premisa es ser amable con los demás, aunque algunos no se los merezcan, pero él tramite se debe realizar. Si estamos tristes, eso se contagia a los demás, entonces es mejor no mostrarse de esa manera, y metalizarse en sonreír, pero con gracia y no a lo tonto, porque entonces ahí la empeoramos, porque nada hay peor que una sonrisa tonta, es decir fingida al máximo. Concluimos que una sonrisa es como una luz permanente en un túnel oscuro, que muchas veces, se nos parece la vida.