No existe un documento oficial que nos permita tener una fecha y un relato
exacto acerca de la llegada
del baloncesto a nuestro país; Se tejen varias
versiones una de ellas dice que el baloncesto fue traído por jóvenes
estudiantes colombianos que se encontraban en Estados Unidos y regresaron en
1908 a continuar sus estudios en Barranquilla (Colegio Americano)
También pudo llegar por Cartagena o Buenaventura, traído por los infantes
de marina, quienes lo dieron a conocer primero en esas regiones costaneras,
para luego pasar
al interior. Año 1910.
Y la última que parecer ser la más acertada nos dice que en el año
1925, el hermano francés Janebaud y don David Martínez Collazos, siendo éste
último profesor de la salle, en Santander, dieron a conocer las primeras
nociones del Baloncesto en Colombia.
El juego se difundió en los centros educativos principalmente dirigidos por
los hermanos cristianos. Don David Martínez fue un fervoroso apóstol del
Baloncesto en el Oriente Colombiano con sede en Bucaramanga; a él le
correspondió el mérito de haber traído al país los elementos esenciales para la
práctica de este deporte, tales como las canastas, balones y el reglamento
oficial. Dedico la mayor parte de su fortuna a la divulgación de esta
actividad.
El 18 de Julio de 1925, con motivo de las fiestas patrias se llevo a cabo el
primer partido de Baloncesto en
colombia entre dos equipos del Liceo de la
salle en predios del mismo
plantel. Posteriormente se practica en el Instituto Técnico Central de Bogotá,
en el colegio San Pedro Claver de Bucaramanga, y el colegio San José de
Guanenta en San Gil.
Desde entonces el Baloncesto ha sido incluido en el programa de todos los
eventos Nacionales e Internacionales celebrado en Colombia. Es así como
en el marco de lo que en Colombia en sus inicios se llamaron los Juegos
Olímpicos (hoy Juegos Atléticos Nacionales), el campeonato de baloncesto es
desarrollado en el colegio la
Salle en 1927, los participantes fueron divididos en
dos grupos en el A estaban la
Escuela Normal Central, San Luis Gonzaga de
Zipaquira, el Instituto Técnico Central, el Instituto la salle I, la Escuela Militar, la Salle II y el Instituto
Técnico II; En el grupo B la escuela Normal Magdalena, el Instituto Técnico I,
Instituto la Salle I,
Instituto la Salle II
y la escuela de Medicina.
El Campeón Olímpico del grupo A fue el Instituto Técnico Central que en la
final venció al
equipo de la escuela Central, el equipo campeón estaba
conformado por Carlos Parra, Manuel J de Bedout, Guillermo González,
Jaime Ramírez y Gustavo Wolf. En el grupo B el campeón fue el equipo de la Salle venciendo a la Escuela de Medicina.
En 1928, en el mes de Octubre El Club Tequendama organizó un
partido en la categoría infantil entre los equipos Tequendama
Junior y Santander B.B.C categoría infantil, el ganador fue el quinteto
Santander BBC, formaban cabe destacar en ese entonces a los jugadores
infantiles Gabriel Herrera, A. Henao, A. Izaza, J Henao, G. Clevez, y M. Aranguren.
Quienes pertenecían a la nómina del tequendama Junior.
En Bogotá, algunos clubes sociales y colegios religiosos REALIZAN EL PRIMER
CAMPEONATO NACIONAL INTERCOLEGIADO EN 1930.
El 7 de Abril de 1930, se disputa la Copa Sofía Urrutia entre los quintetos Diablos Rojos
y Country Club.
El primer partido entre un equipo nacional y uno extranjero se realiza en la
cancha del Club deportivo Tequendama, el 4 de Julio de 1931.
Con la participación de los equipos: América I, América II, Country Club y
Friends, la asociación Femenina de deportes, organizó el Campeonato Bogotano
femenino de Baloncesto, campeón fue el equipo del Country Club frente al
América I.
El redactor deportivo Luis Guillermo Forero, da a conocer el reglamento
versión española, en 1934, este fue el segundo reglamento después de la
traducción realizada por Billy Sport en Cartagena en año 1929.
En 1936 surge la necesidad de una Asociación que agremiaría a todos los
participantes, así nace la Asociación Colombiana de Baloncesto, que más
tarde sería la
Federación Colombiana de Baloncesto.
Más resúmenes sobre EL BALONCESTO EN COLOMBIA. I PARTE