LA COLUMNA DE EMANUEL V El bautismo en Jesucristo o Padre, Hijo y Espíritu santo Romanos 16. 17-18 advierte sobre la división y tropiezo: léalo por favor En hechos 2.38 y Mateo 28.19 indica la orden de Dios. ¿Dios nos confunde? No es Dios de confusión. Una escritura no anula la otra. “Toda escritura es útil para enseñar…” Pero dicen algunos, piedra de tropiezo: El Padre, titulo no nombre, el Espíritu Santo, el vicario de Cristo, el único, y según ellos únicamente se debe bautizar en el nombre de Cristo (por eso algunos les llaman Jesús Solo), desconociendo que “Cristo” también es un titulo: enviado.
Aducen argumentos infantiles: “si una mano queda por fuera esta mal bautizado”, olvidando lo dicho por Dios: Ve lo profundo
del corazón, cuales son las verdaderas intenciones. Todo esto no es mas que celo por la obra de hombre, recibido en los Institutos Bíblicos. Se hacen contenciosos olvidando que Padre, Hijo y Espíritu Santo, son uno solo: 1Jn 5.7, no es que existan 3 dioses, porque
Dios uno es y seria lo mismo si erróneamente asumiéramos que como Dios dice: “mi nombre es Jehová” Dt 6.4, y en Jn 1.1, “el Verbo es Dios”, entonces habría más de un Dios, pasando por alto lo ya estatuido: Jehová (Dios), uno es.
Cristo o Jesucristo o Jesús es Dios, el Espíritu Santo es Dios y el Padre es Dios. Son manifestaciones del único Dios. Caso contrario seria politeísmo.
El afán contencioso divisionista, no se abstiene de calumnia endilgando que los “trinitarios” predican 3 dioses; eso es falso de toda falsedad y de esto darás cuenta a tu creador. No seas tropezadero enredador.
No es que los
“trinitarios” estén sin mancha: Cierto es que Dios sana, pero cuando herejéticamente se hacen “programas” de sanidad porque tal o cual personaje viene, eso es opuesto a la Palabra, pues si bien la sombra de Pedro era el punto de fe, no programaba Pedro un evento
con tal fin. Esto es mantener
al creyente en esclavitud dependiente de alguien diferente a Cristo. El famoso empujón con que algunos se jactan: “…se caen como fichas de domino”, no es más que actos de engrandecimiento personal, por tanto herejía. La unción es algo muy distinto: Jr 23.9
Tanto en uno como en otro grupo, algunos, no todos caen en ligerezas por no escudriñar la Biblia.
“Atar al Diablo”: El único que lo ata es Dios; lo atará por 1000 años Ap 20. 2, luego es soltado por un tiempo: 20.3 y definitivamente quedará en el infierno: Ap 20.10 (ver COL. DE EMANUEL ¿Quien ata al Diablo?)
Iglesias quebrantadas o chillonas: “…enciérrate en tu aposento (aíslate)... lo que hagas en secreto, en publico te lo recompensare, no sean como los hipócritas…”: Mt 6.5-6. Si seguimos la Biblia no la costumbres, no caemos en esos rudimentos nacidos de “costumbres y tradiciones” (hago lo que veo); no es leer Biblia, sino escudriñarla. Esto incluye a todos los ministros.
Algunas ovejas andan desorientadas otras descarriadas, pues las muchas actividades pastoriles (táctica del enemigo), entre ellas sus propios negocios e intereses no le dan tiempo de escudriñar, mucho menos de observar y corregir. Programan actividades (ayunos, vigilias, etc.) y quienes menos asisten son los ministros, diáconos y ancianos
A la hora de discursear en el pulpito, se recurre a las costumbres y tradiciones (alimento trasnochado) que de sobra conocen de memoria, sin meditar si es conforme a la
sana Doctrina. Tan aberrante es la situación que algunos usan copias de libros anulando al Espiritu Santo. De esto tanto tú como yo daremos cuenta: Ez 3.20.
AVIVAMIENTO: Vendrá y en grande cuando deponiendo el orgullo sectario religioso, se llegue a la unidad, atrayendo con amor a grupos tales como testigos de Jehová, Mormones, Creciendo en Gracia, Nueva Era, Nosticos, Taoistas, Mazones, Rosacruces, Raelianos, hechiceros, etc.
Sin caer en ECUMENISMO, plan diabólico para pervertir la Doctrina. Amado ministro invite a esos lideres a almorzar, comer o lo que sea provisto y el Espíritu Santo iniciara su obra y lo que El inicia lo lleva hasta perfecionarlo.
LA OFRENDA: Bendita sea y el Señor la multiplique, al igual toda bendición financiera para los
ministros del evangelio, quienes viven de la Palabra, debemos dar con generosidad, para que la Iglesia cumpla su función. Esto no nos debe llevar a mezclar
LEY CON GRACIA. Los capítulos 16 y 8 de Corintios 1 y 2 nos hablan de la ofrenda, (no diezmo) léalo al igual que todo Galatas para dar como nos indica: “…como propuso en el corazón, no por necesidad…” la Ley era una necesidad. (Ver: LA COL. DE EMANUEL,
Sana Doctrina o evangelio mercantilista). paginas similares:
emanuelempresaeQue el Señor les bendiga y les llene de sabiduría. Contáctenos en:
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