Un militante del amor es capaz de hacer cualquier cosa por conseguir el cariño
de la persona que lo ha flechado. Me refiero únicamente cuando se trata entre un hombre y una mujer, el otro caso no lo conozco, pero supongo que será similar en el caso de los homosexuales o procederes lesbicos. Cuando un hombre esta realmente enamorado, vive para la mujer que le quita el sueño o viceversa. Si bien es cierto que se hace lo que sea para estar al lado de esa pareja elegida, también es cierto, que muchas veces el mismo deslumbramiento que provoco sus inquietudes, se apaga de repente y vienen las decepciones, pero para un
militante del amor eso no le hace mella, porque buscara una y otra vez recomponer la relación, a veces sometiéndose a su amado o amada y allí es donde pierde libertad, que es la esencia del
verdadero amor.
Para amar a alguien hay que hacerlo en absoluta libertad, porque el verdadero amor es libre y fluye con naturalidad; no admite presiones de ninguna naturaleza. Libertad plena es la verdadera receta de una pareja de enamorados, que a la vez solicita confianza total, para que crezca la comprensión. Un militante del amor, debe estar en los pequeños detalles, tales como regalar una flor, una caja de bombones, o un buen souvenir cuando la ocasión lo amerita; salir a caminar por algún parque, ir a reuniones sociales sintiéndose orgulloso de su pareja, mostrándola a la sociedad con alegría; eso creo es básico para las parejas, luego obviamente, vendrá la etapa pasional que le pone un broche de oro a lo anterior. Sabemos que los celos infundados y la falta de comprensión han provocado muchas rupturas de parejas, aun cuando tienen niños, que son en definitiva los que sufren horrores la separación de sus progenitores
. Mucho cuidado entonces cuando se decide iniciar una relación de proyección familiar, porque quienes se eligen son solamente dos y luego los que pagan sus desavenencias son un montón. Un buen militante del amor, a eso lo debe prever.