La medición de la velocidad y dirección del viento se efectúa con instrumentos registradores llamados anemómetros que dispone de dos sensores, uno para medir la velocidad y otro para medir la dirección del viento. Para que las mediciones sean comparables con las efectuadas en otros lugares del planeta, las torres con los sensores de velocidad y dirección deben obedecer a normativas estrictas dictadas por la OMM Organización Metereologica Mundial. El viento es el movimiento del aire producido por causas naturales, un fenómeno metereologico. Los “vientos globales” se generan como consecuencia del desplazamiento del aire desde zonas de alta presión a zonas de baja presión, determinando los vientos dominantes de un área región. Aún así hay que tener en numerosos factores locales que influyen o determinan los caracteres de intensidad y periodicidad de los movimientos del aire. Estos factores, difíciles de simplificar por su multiplicidad, son los que permiten hablar de vientos locales, los cuales son en muchos lugares más importantes que los de carácter general. Estos tipos de vientos son los siguientes: brisa marina, brisa de valle y brisa de montaña. El viento actúa como agente de transporte, en efecto, interviene en la polinización anemofila, en el desplazamiento de las semillas. Es también un agente agresivo. La velocidad o intensidad de los vientos suele medirse utilizando la escala de Beaufort. Hay vientos que alcanzan altísimas velocidades y provocan grandes daños materiales, pero al ser un fenómeno natural, nadie lo puede impedir. En muchas regiones hasta han terminado con la vida de seres humanos y animales; lo unica que queda es guarecerse del los vientos cuando azotan una region.