Las reacciones intempestivas nos crean problemas y nos complican la vida en forma considerable;
por esa razón, es aconsejable, que ante una situación embarazosa se recomienda contar hasta 10, o sea dejar pasar la ira momentánea, apaciguándose durante 10 segundos y debo confesar, sin lugar a equivocarme que da excelentes resultados. Sin resignar nuestras convicciones, no es necesario ser violento para defenderlas; en todo caso es preferible “hacer la vista gorda”, o sea, dejar pasar ese momento y luego retomar con más calma la discusión con cualquiera que sea nuestro interlocutor. Todos tenemos reacciones emocionales, que a veces nos cuesta controlar, pero el “contar hasta 10”, es la receta infalible. El contar diez segundos es un disparador, por tal caso, se puede suspender de un día para el otro para llegar a un acuerdo con la otra parte en cuestión. Con la mente fría y concentrados en el tema planteado, los resultados que se logran, nos dará la tranquilidad necesaria para seguir adelante. Las
discusiones violentas cortan los lazos de unión y luego cuesta volverlos a unir, por ello, insisto en el punto que para resolver nuestras diferencias, es necesario e indispensable tener la mente fría, porque ello nos permite un razonamiento adecuado. Cuando uno es dominado por la ira, comete grandes errores y aunque después se pida disculpas o manifieste arrepentimiento y muy difícil que el otro vuelva a poner la “ otra mejilla”. Todo lo bueno que construimos es sobre la base a nuestra paciencia y perseverancia, sumado a ello nuestra capacidad de discernir lo bueno de lo malo
. Las decisiones trascendentes se deben tomar con mucha precaución, porque ello afectará nuestro futuro y muchas veces desde discusiones violentas se han decidido pasos a seguir, por imposición del que “más grita”, sin tener en cuenta a la o las otras partes en cuestión; creo que vale la pena perder diez segundos, antes de cometer gruesos errores. A intentarlo entonces.