Hay un libro que describe las sensaciones de los dos polos sociales, y se ajusta
a la realidad de nuestros días. Desde que el mundo es mundo han existido los ricos y los pobres, ocurre que tanto antes como en la actualidad, siguen imperando las enormes asimetrías sociales, sumamente palpables, en casi todo el globo terráqueo, exceptuando Finlandia, que el gobierno con subsidios varios, ha acortado la brecha a “mendicidad cero” ; la gran pobreza, sumado al analfabetismo y la ignorancia generalizada, en regiones de África y gran parte de Latinoamérica, demuestra la falta de sensibilidad social de los gobiernos que conducen esos pueblos, sumándole un enorme grado de corrupción de los políticos que los representan, entonces provocan un gran atraso en el combate contra la pobreza y dado a ese sistema perverso de gobernar, siguen habiendo príncipes y
mendigos. En aquel libro el autor describe un cambio de roles de los dos muchachos, el príncipe se viste de harapos y el mendigo se arropa con las galas del príncipe y entonces ambos sienten sensaciones que antes no les era posible conocerlas. Difícilmente en estos tiempos ocurra algo similar, porque cuesta encontrar el desprendimiento del pudiente hacia el menos pudiente; el que tiene, tiene y que no tiene que se las arregle. Es como un Karma que deben soportar los pobres, o sea el que nació pobre, debe morir pobre y conducido en un cajón de madera de álamo hasta su última morada a una fosa común y el que nació en cuna de oro, debe ser velado en un ataúd de roble y sus restos descansar en un mausoleo; hasta en eso se aprecia las grandes asimetrías sociales, muy lamentable por cierto.
Desnudos venimos al mundo, sin más pertenencia que nuestro cuerpo y cuando nos vamos al más allá, prevalece el Statu Quo, de tal o cual individuo, solo para los ojos de los otros que lo ven. Nada traemos al nacer, nada nos llevaremos a morir, ¿porque entonces tanta diferencia entre seres humanos ?, solo se entiende si tomamos conciencia de la enorme falta de justicia social; caso contrario seguirán existiendo “príncipes y mendigos”