La policía detuvo al “Hombre de la patada”. El sátiro se dedicaba a darle punta de pie,
sobre todo a mujeres obesas y para hacer más efectivo el impacto, se había colocado una herradura de caballo sobre la parte superior del pie derecho, cosa que cuando arremetía contra sus distraídas víctimas le produjera mayor dolor; la patada, se la aplicaba en el trasero. Cometido el hecho, montaba en su bicicleta “todo terreno” y se perdía en las sombras de la noche, que era el momento que atacaba. El modus operandi del
individuo en cuestión, un hombre de mediana estatura, piel blanca y de 45 años, era en las paradas de colectivos, por lo general en zonas alejadas del centro de la ciudad de la provincia de Corrientes, cuando llegaba al lugar , se hacía como que esperaba a alguien que vendría en el omnibus y al ver aparecer a su victima actuaba de inmediato. Cuando fue detenido, declaró al “comisario del pueblo”, que lo hacía en venganza porque su mujer, que también era obesa, lo había dejado por otro hombre y entonces ideó éste método increíble para llevar a cabo su objetivo. Desde aquel día que lo abandonó su esposa, sostuvo, “tener mucho odio por las mujeres rellenitas” Ya había logrado impactar a unas veinte mujeres obesas, que cuando pasó la rueda de reconocimiento en la policía, lo señalaron como su agresor. El desequilibrado individuo ahora espera la resolución de la justicia entre rejas. Crease o no, el hecho existió y aunque parezca increíble, como éstos caso hallaremos otros similares; ya en Mendoza, hace varios años atrás, se había detectado un caso parecido.
Hemos tomado conocimientos de casos extraños cuando una mujer es despechada, tal el caso de Lorena Boby, aquella mujer ecuatoriana que le cortó el pene a su marido por un acto de infedilidad. Ya ven los hombres despechados también comenten hechos insólitos como éste del “hombre de la patada”.