Capital Federal, noche del lunes 16 de Abril, alrededor de las 21, calle Sarmiento y Montevideo, la Bodeguita,
va llegando gente de traza peculiar, intelectuales, viejos militantes
de los setenta, artistas, periodistas, directores de
cine, y entre
todos ellos, el que escribe esta pequeña crónica de una noche muy
emotiva y particular.
La cita, fue por correo electrónico, un viejo compañero, Martín García nos invita a compartir la cena de los lunes de la Oesterheld y con unos invitados muy especiales: Daniel Santoro, Fernández Moujan y Marcelo Céspedes, los autores del documental
PULQUI, UN INSTANTE EN LA
PATRIA DE LA
FELICIDAD.
Era
la presentación ante un auditorio especial del trabajo del director de
cine Alejandro Fernández Moujan, recientemente presentado en el
festival de cine en el BACIFI, y que ya tiene turno de exhibición en
Alemania, de la obra del artista plástico Daniel Santero, quien abreva
en la iconografía del primer peronismo de mitad del siglo XX para
plasmar en la tela su musa creativa.
El
convite arrancó puntualmente a las 22 hs (rompiendo la vieja tradición
argentina y peronista de impuntualidad en los horarios) con una buena
provisión de vino tinto, empanadas, un rico plato de guiso de lentejas
y helado de postre. Realmente un ágape peroncho.
El subsuelo de la Bodeguita se vio colmado de viejos y nuevos compañeros de ruta, pudimos charlar y compartir la cena con Daniel
Santoro, Moujan y el productor del film Marcelo Céspedes y enterarnos
en detalles del proyecto de Santoro para la realización de este
documental: “El Pulqui como obra artística es ese afán de querer
despegar, de que la Argentina vuelva o sea definitivamente una nación que nos pueda representar, que pueda cumplir nuestros sueños.
Por
eso, siempre está ligado al tema de la felicidad. Un poco evoca- nos
sigue contando Santoro- a esa vieja patria de la felicidad que
el peronismo encarnó en su momento.Y el Pulqui sería eso, levantar
vuelo definitivamente. Y en la película se ve cuales son los resultados
de todas estas cosas y cuales son los límites que impone la realidad.
Un poco ésa es la metáfora de la película”.
Alejandro
quien escuchaba atentamente a su compañero agrega sobre el film: “Me
parece que el Pulqui fue como el punto más alto a nivel tecnológico de
lo que pudo producir la Argentina de manera independiente, alcanzando en los 50 el mismo nivel tecnológico de EEUU y la Unión Soviética”.
El realizador de otros nueve documentales que retratan aspectos del
presente y el pasado argentino, arriesgó que el filme “opera como
metáfora de una utopía tecnológica”.
Nos cuenta el Director que para alcanzar esa meta en torno al “objeto volador”, como lo definió, la película a
Miguel Biancusso, un viejo maquinista de teatro que realiza la
construcción del mini-pulqui en aluminio en su taller de Valentín
Alsina. “Cada viaje desde Congreso a Valentín Alsina me permitió filmar
a los cartoneros que llegan desde lo que fue la cuna de esa Argentina
peronista donde hoy hay esqueletos de fábrica, asentamientos y mucha
pobreza. De alguna manera- concluye- los cartoneros de hoy representan
lo que tendrían que haber sido los obreros de Valentín Alsina. Los
proyectos de industrialización de la Argentina de Perón se detuvieron con el golpe de septiembre de 1955”
Con el postre, el anfitrión de la casa Martín García, hace la presentación de los invitados y nombra entre otros, a Blanca Cabo, viuda del histórico dirigente de la UOM Armando
Cabo, los padres de Dorita Falco, desaparecida, Osvaldo Jauretche,
sobrino de Ernesto Jauretche, Porfido Calderón, uno de los
sobreviviente de los fusilamientos de la Revolución
del Gral. Valle, el músico y diseñador grafico Emilio del Guercio,
creador con Spinetta de Almendra y con Roberto García de Aquelarre, el
director de cine Carlos Galettni, el escritor Walter Moore autor de lacuarta guerra mundial, el productor de Pino Solana, Carlos Atkins, las
hijas del legendario periodista y escritor Alberto Gato Carbone, Ana
Jaramillo rectora de la universidad de Lanas, Rómulo Berruti critico de
cine y muchas personalidades mas que seria largo de nombrar.
A
las 11.30 hs se proyecta el filme Pulqui, un instante en la patria de
la felicidad en su cuarta presentación al público y primera exhibición
ante un auditorio particular como el que se convoco en el subsuelo de la Bodeguita. Al
final, Fernández Moujan, Marcelo Céspedes y Daniel Santero agradecieron
el estruendoso aplausos y disfrutaron de los guiños – al decir de
Martín García- que los compañeros les entregaron con sus risas y
exclamaciones a lo largo del film, que corresponden a una cultura
común, de historias y circunstancias compartidas y que difieren de lo
recibido del público en general, que se ríe o festeja situaciones que
nosotros nos preguntamos de que se ríen, nos dice Daniel Santero.
Al
son del pianito de la película los presentes terminaron cantando la
marcha peronista al final de la exhibición de Pulqui, un instante en la Patria
de la felicidad; y cada presente con el alma satisfecha se encaminó
cada uno por el sendero que la vida nos tiene trazado. Nos despedimos
con un fuerte abrazo y esperando encontrarnos en la próxima nos fuimos pensando en ese “objeto volador justicialista”.-
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