En las
elecciones generales del 28 de octubre de 2007, para evitar deserciones generales
de los ciudadanos que deben ser autoridades de las mesas colectoras de votos deben ser pagos. En
elecciones anteriores le han pagado al presidente de mesa, pero no a los fiscales que son los que controlan al presidente de mesa y son responsables tanto como éste, de que no existan irregularidades; es una gran
responsabilidad cívica. A los presidentes de mesa sabemos les abona el gobierno pero los fiscales siempre trabajan gratis, solamente le dan la comida, pero eso no es suficiente y tampoco es justo porque se pasan más de 15 horas corridas en las distintas escuelas donde desarrollan sus actividades. A diferencia de los presidentes de mesas, a los fiscales deben responderle las autoridades partidarias del cuál son originarios y los representan. Se dice que es una “carga pública”, pero con ese criterio entonces los candidatos que salgan electos, también deberían trabajar gratis, porque estarían cumpliendo una “carga pública”, salvando las grandes diferencias, claro está. Todo aquel que trabaja debe tener una remuneración justa acorde con su responsabilidad, y eso no es invento mío, sino está impreso en el artículo 14 bis, de la Constitución Nacional Argentina. Los fiscales de mesa realizan un trabajo y deben ser remunerados por ello, caso contrario se seguirá cometiendo la injusticia de siempre, que los sufridos fiscales de mesa hacen su trabajo completamente gratis. Los dirigentes de cada uno de los 18 departamentos de Mendoza, por tomarlos de ejemplo, deben hacerse responsable entonces, de que cada fiscal de mesa cobre por su día de trabajo cívico, con una remuneración acorde con la enorme responsabilidad, nada menos, que hayan elecciones limpias y transparentes.