Vivía en la tierra un hombre llamado Job, el era justo y correcto en las cosas de Dios, y Dios lo amaba y lo
bendecía lo que despertó la envidia de Satanás, quien recorría todos los días la
tierra para buscar a quien acusar,
entonces Satanás viendo que Job nunca cometía faltas se lo pidió para probarle alegando que si le quitaba las bendiciones blasfemaría de el. Se lo entrego Jehová, pero le recomendó que no tocara su vida, le quito Satanás a Job todas sus bendiciones incluyendo también a sus hijos pero Job seguía adorando a Dios, se enojo entonces y le lleno el cuerpo de llagas desde la cabeza a los pies, para quebrantarle, Job lloraba y rompiendo sus vestidos se revolcaba en cenizas para aliviar su dolor. Se encontraban con el tres amigos que habían venido acompañarle para, y ayudarle en su aflicción y lo acompañaban en silencio, porque no tenían palabras de consuelo para aliviar el dolor tanto del cuerpo como del alma de Job. Un día fue tan grande la angustia que el sentía que abrió su boca para aborrecer y maldecir el día que nació, le preguntaba a Dios muchas cosas, al escuchar estos sus amigos empezaron a predicarle mensajes acerca de la grandeza de Jehová, diciendo también que lo estaba castigando por algún pecado cometido por el o su familia. Se enojo Job y preguntaba donde estaba la sabiduría de los hombres, que no sabían darle un consuelo y se atrevían a juzgar sus hechos, le pidió a Dios que pesara sus hechos para comprobar su integridad y aun por todo lo que estaba pasando dijo que vería a Dios aunque su cuerpo estuviese lleno de llagas porque el sabia que el vivía. Entonces se presento Jehová ante Job y le dijo pregúntame y yo te responderé y el no respondió por temor a contender con Jehová, conociendo Jehová sus hechos, su humildad y también lo bueno que era, le revelo los
misterios del universo, las leyes del cielo y la tierra, la vida el mar la naturaleza, hablo de la muerte y de las aguas, cosas tan grandes y maravillosas, que nadie había oído jamás. Job alabo y adoro a Jehová diciendo que el preguntaría y Dios le enseñaría porque antes el hablaba cosas que no entendía, porque solo había oído hablar de el pero no le
conocía. Hablo Dios con los tres amigos diciéndoles que pidieran a Job que orara por ellos para que el los perdonara, porque no habían hablado palabras verdaderas, y oro Job por ellos y Dios los perdono. Así Jehová le devolvió a este siervo el doble de todo lo que Satanás le había quitado y le bendijo y lo amo para siempre.
El libro de Job nos deja tres enseñanzas. La fe, la esperanza y la perseverancia, también que no debemos hacer juicios a las personas, porque nosotros no sabemos los planes de Dios con los hombres.