“Espera un poco un poquito más / para llevarte mi felicidad”, escribió el poeta para
darle vida a aquel tema musical que logró fama latinoamericana. El tema central, como se puede a preciar es evitar el olvido del ser querido, claro está por él, porque, por lo que dice la letra a ella poco lo importa los permanentes e incesantes ruegos del enamorado galán, venido a menos, porque se humilla pidiendo “un poquito más de
felicidad”; creo que la felicidad no depende de una de las partes de la pareja, es parte de la construcción de los dos y justamente la felicidad no se limosnea, sino que se conquista día a día. El autor de la letra, es el cantante argentino “Chico” Novarro y el título del tema en cuestión,
“La nave del olvido”, que es muy sugestivo, hace ver al imaginario popular cuando la nave se va alejando por la mar poco a poco llevando sé su felicidad, nada menos. Si pretendió crear un efecto impactante en el espíritu del oyente, el autor, lo logró con creces, porque cuando uno
comienza a notar que será aliado de la soledad, la mente comienza a elucubrar mil sensaciones distintas, en las que se mezclan odio, rencor, despecho y una enorme estado de abandono; más siempre lo he dicho y lo sostengo en éstas líneas, el amor y la felicidad depende de la pareja el 50% y el 50%, ni más ni menos.
Quiero decir con esto que la falta de comunicación y diálogo permanente basado en la compresión mutua, es solo el verdadero sendero para encontrar y mantener en el tiempo la tan ansiada felicidad, que no es otra cosa que sentirse bien desde la cabeza a los pies. El naipe está en la mesa de juego, una vez barajadas y distribuidas, solo hay que saberlas jugar.