¿ Hay algo más motivador que una flor ?; desde mi punto de vista, no lo hay. Cuando
aparecen las primeras flores del duraznero, por ejemplo, uno advierte que comienza a fluir la vida, que ha llegado la
primavera y todo se tiñe de verde esperanza. La naturaleza, que es sabia, se muestra en todo su esplendor. Todos sabemos que el fruto viene de la flor que luego alimentará a los seres vivientes. Cuando el duraznero está en flor, nos indica, que cada flor será un durazno. Los campesinos, son los artífices de la alimentación del resto de la sociedad y son ellos y no otros, los que laboran en pleno invierno, cuidando las plantas para que estas luego, den sus frutos. Siento una profunda admiración por los trabajadores del agro; porque
“todo sale del campo, menos el pez” . La llegada de la primavera es esperada por todos, tanto por los seres que viven en la ciudad, como los que lo hacen en el campo, uno se siente mejor, hasta desearía vivir en un estado de eterna primavera, en un clima subtropical, como los hay en otras partes del mundo, como Las Islas Canarias, por ejemplo, pero nosotros vivimos en lugares donde los climas están muy marcados y son necesarios para que el campo produzca bien: tanto el frío que desinfecta naturalmente, como el calor que apura el nacimiento del fruto. Así es la vida de veraz. En la actualidad, el tratamiento que tienen distintos sembrados y cuidados, han superado largamente los utilizados no más de 30 años atrás. Las variedades los distintos frutos, tienen un tratamiento que los hace producir mucho más y de mejor calidad, especialmente cuando son de exportación, pero naturalmente las plantas siguen y seguirán dando sus flores y sus frutos cuando llegue la primavera. Bienvenida primavera.