Guido Santórsola “El Bach del siglo XX”
Guido Santórsola, compositor,
director de orquesta, violinista,
violista y
pedagogo, es considerado en el campo de la composición
“el Bach del siglo XX”. Los más grandes intérpretes, directores y orquestas de todas partes del mundo ejecutan sus obras. Su figura sigue agrandándose en valor y ocupa ya un sitio permanente en la música universal. Su basta producción abarca casi todos los géneros musicales. Escribió más de 150 obras para todos los instrumentos, orquestas de cámara y sinfónica.
El hombre y el creador Guido Santórsola nació el 18 de noviembre de 1904 en Canosa-Italia. Cuando tenía 5 años de edad, su familia se trasladó a la ciudad de San Pablo. Allí comenzó sus estudios de teoría y solfeo con su padre y de violín con Z. Autuori. Continúo en el Conservatorio Dramático y Musical y luego el gobierno de Brasil lo becó para estudiar en su país de origen. En Europa dio exitosos recitales como violinista. Vuelto a Brasil en 1925 continuó su trayectoria como solista y fue primer violinista de la
orquesta Sinfónica de San Pablo, y de la de Río de Janeiro. En 1931 se radicó en Uruguay. Fue contratado para actuar como Viola Solista de la Orquesta Sinfónica del SODRE, al principio, y luego como director de la misma. En 1941, contrajo enlace con la pianista Sarah Bourdillón. A partir de 1942 fue invitado para dirigir orquestas de Argentina y Brasil. Efectuó giras por Roma, Madrid, Londres y París, contribuyendo a la difusión de las obras de músicos uruguayos. Paralelamente a sus actividades de intérprete y compositor ejerció la docencia dedicándose a la enseñanza de Violín, Viola, Armonía, Contrapunto, Fuga, Sintaxis Musical, Composición e Interpretación desde la Escuela Normal de Música, que fue fundada por Aurora y Sarah Bourdillón. Allí estudiaron reconocidos músicos uruguayos y extranjeros que viajaban especialmente a Uruguay para asistir a sus cursos superiores. También dictó diversos cursos en San Pablo, Porto Alegre , Alemania, Austria, Italia, España y Estados Unidos hasta pocos años antes de su muerte ocurrida en Montevideo, el 25 de setiembre de 1994. En la creación del maestro Guido Santórsola se distinguen tres etapas. La primera, desarrollada entre 1926 y 1944, se caracterizó por la influencia de los ritmos brasileños. Entre las obras de este período se encuentran: “Romanza para violín y piano” (1926) “Imperio Burlesco” para violín y piano, “Concierto para viola, viola de amor, con coro y orquesta” (1933) -, “Cinco preludios para piano” (1936), y “Agonía” (1937) para contralto y orquesta, “Concertino para guitarra y orquesta”(1943). La segunda etapa (1945 – 1961) se caracterizó por un acercamiento al nacionalismo musical uruguayo. En este período escribió sonatas, suites, y choros, estudios sinfónicos , cuartetos, etc., siendo la obra más representativa “Cantata a Artigas” (1965) para coro femenino y orquesta, que junto con los himnos a los departamentos de Artigas, Lavalleja, Canelones y Treinta y Tres, manifiestan claramente la orientación nacionalista de su obra durante esta etapa. La tercera etapa se caracterizó por un predominio neto del contrapunto. Santórsola descubrió un modo especial de trabajar los sonidos de la escala cromática, que aplicó en muchas de sus obras. Algunas obras de este período son: “Concierto para dos guitarras y orquesta”, “Concierto para 2 bandoneones y orquesta” “Dos imágenes sonoras”, “Ensueño para guitarra y piano” las últimas dos “Sinfonías para gran orquesta” en cuatro movimientos y su última obra, “Preludio, Aria y Finale”.
Reflexiones del compositor:
Los que crean nunca están satisfechos con el resultado alcanzado. Significa esto, que la imagen interna es más perfecta, pero, que pierde algo de su hermosura al darle cuerpo físico, al salir al exterior.”…
“La Vida es todo vibración y renovación. La Música es la vida misma porque vibra y se renueva infinitamente. ¡Sólo cuando el hombre haya transformado su Vida Mental en música deleitable podrá haber Paz en el Mundo!”