Escribe tu sinopsis aquí.Nada de nada es nada. Decia esto la mujer que recogia papeles. Y alli estaba Flores, ese senador.
Tambien recogia los pedazos de tarjetas de viaje de los extranjeros. Por entonces las lagrimas sumaban dos mas dos y se hacia una calamidad tormentosa. Que hacia Flores entonces? Se floreaba con atinadores y blogeros sin mirar el hoyo de la calle ni la ropa americana.Son dias ciegos- le dijo su primo y tiro el diario lejos.Acaso todos esos cronistas no alimentaban ese ego que viajaba leyendo los recordados pedazos de reflexiones sobre Heidegger, como si aqui al lado del carreton se extinguiria el ronquido del niño sordo, ese que llamaba a su madre que seguia juntando letras para saber que era el mundo digital, porque ese pan que saco del bolsillo, era amarillo y verde.Lo mastico la madre y luego el niño y ambos en su sonrisa olvidaron ese amargo veneno de la pobreza.