Ser el mejor en algo, sin lugar a duda, es una posición que se puede alcanzar con algo de
talento, un poco de suerte y mucha
estrategia, elementos que en su conjunto nos permitiran conseguir aquello que siempre hemos deseado. Sin embargo, para recrearnos en el juego del éxito debemos tener resoluciones sobre lo que haremos, pués aunque el camino este señalado, nuestra decisión y nuestro compromiso para recolerlo harán la diferencia.
Para triunfar no se requiere ser privilegiado con dones especiales. Se requiere tan solo ser una persona normal, con la claridad de saber quién es y qué quiere hacer, no dentro de un mes o el año que viene, sino para todo su futuro, que es el lugar donde pasara el resto de su vida
El contenido de este mensaje aborda precisamente, los factores elementales de la fórmula del éxito en la vida
1.Cinco por ciento de
talento: Característica importante por el enorme potencial que representa. Podemos citar el ejemplo del señor Konosuke Matsushita quien estudió sólo hasta cuarto grado de primeria y sin embargo, llegó a desarrollar la empresa de electrodomésticos más importante del mundo, Matsushita Electric, impartiendo además cursos de alta dirección a los ejecutivos americanos y europeos
En este sentido Thomas Wolf decía:
Si un hombre tiene mucho talento y utiliza silo una parte ha fracasado parcialmente,si en
cambio tiene poco talento y le saca provecho gloriosamente ha triunfado, y tendrá una satisfacción que pocos conocen
2.Cinco por ciento de suerte: Reza un dicho popular que la buena suerte es lo que un peresozo piensa que constituye el éxito de un hombre trabajador..., es decir, una ocasión, coincidencia o posibilidad, que es aprovechada en su momento y que invariablemente requiere de dos agentes circunstanciales:
-Oportunidad... Es bíblico: "Quien busca encuentra", por lo que de cada 10 oportunidades que se nos presentan en la vida nueve son producidas por nosotros mismos y salimos a buscarlas. La buena o mala suerte es un artificio que utilizamos para justificar nuestra intención de encontrar o no las circunstancias o acontecimientos favorables a nuestra realidad"El cielo nunca ayudará a esas personas que no actúan" afirmaba Sófocles, y es cierto que aquel que es demasiado precavido realiza muy poco en la vida. En concreto, la premisa de la oportunidad se resume de forma clara y explícita: o luchamos, o dejamos que las circunstancias dirijan nuestro porvenir
-Preparación:La buena suerte favorece a la mete preparada; indudablemente las mentes preparadas buscan y atraen a la suerte al grado de que ambas se complementan
Para ejemplificar citaremos el pasaje que vivió un fotógrafo después de uno de los viajes de investigación que realizamos en japón para elavorar un audiovisual sobre la vida cotidiana de ese gran país
En la presentación de su trabajo,en la que incluyó una fantástica toma de un hermoso pajarillo posado sobre un cerezo en flor, uno de los expectadores exclamó: "ìQue suerte tuviste!" , a lo que nuestro fotografo respondió: " Sí tuve la suerte de estar ahí a las cuarto de la mañana con el equipo indicado y a la espera del momento exacto para logarar la mejor fotografía.."
Esta anécdota revela que la buena suerte siempre existirá para los buscadores preparados
3.El noventa por ciento restante de la fórmula del éxito depende de la estrategia que utilicemos para alcanzar la cumbre, meta o cima de cada uno de nuestros objetivos
En ese sentido el éxito cuelga siempre de un hilo muy delgado que se llama cambio, el cual podemos visualizar como una ola en el océano del tiempo, una ola que a corto plazo causa agitación y desconcierto, mientras que a largo plazo tiene un impacto de mayor importancia
Para hacer frente al cambio hay que adoptar un punto de vista de largo alcance, una visión que determine nuestra misión existencial; quizás cambiar la dirección de nuestras vidas no requerirá de tanto esfuerzo, pero la trascendencia del cambio afectará al resto de nuestros días
Siempre hemos de tener presente que cambiar la dirección de una empresa es como hacer virar un trasastlántico, para moverlo se requerirá de un gran espacio, y si se hace mal el viraje, rectificarlo exigirá aún más espacio. De tal manera que en lugar de girar el timón con cada nueva ola de cambio debemos procurar enfilarnos hacia la dirección adecuada. Recordemos que paso a paso cimentamos nuestro futuro y que en él pasaremos el resto de nuestras vidas
Ahora bien, trazar esta senda exige no solo de un mayor esfuerzo. Como decía el señor Matsushita:
"Hay momentos del ser humano en las cuales su audacia es todo o nada, y la audacia hay que saberla utilizar en favor de los sueños, valores y objetivos personales y de nuestra empresa"