SIN DIOS, ESTAMOS VIVIENDO EN PECADO=MUERTE
La vida es el regalo más grande que tenemos, pero es tan grande que
a veces no nos damos cuenta de lo importante y lo valiosa que es. El sol es grande, tan grande, que no lo podemos ver en su totalidad. De tal manera, que no podemos ver el sol, no le damos importancia. Algo parecido es la manera en la que tratamos a la vida, el regalo más grande que tenemos.
La mayoría de las personas en la tierra, dedican su vida al estudio, a sus hijos, a sus nietos, y finalmente solo esperan morir. Esa es la definición de una vida prospera. Porque con estudio implementamos una carrera y finalmente la carrera nos produce dinero del cual usamos para el alimento y para la inversión de nuestras futuras generaciones. Más hay mucha gente en la tierra que no sabe que hay algo más de una vida común y corriente, en cual el estudio y la prosperidad lo es todo. Es necesario que la gente de este mundo sepa que ese algo extra esta disponible para todo el mundo que lo quiera, ya que esto es algo gratis, esto se llama la salvación. Lo único que se debe hacer es aceptar a Dios en nuestro corazón confesando que El es el Señor. En la Biblia dice en Romanos 10:9 “Que si confesares con tu boca que Jesús es el señor, y creyeres en tu corazón que le levanto de los muertos, serás salvo.” Esto es algo muy fácil, pero tu te preguntas, ¿Pero salvo de que? Y podrás decir “Yo soy sano, tengo una educación, y tengo mis hijos, soy feliz!” Eso esta muy bien, pero eso no lo es todo. Nosotros como seres humas cometemos errores constantemente que a veces pueden ser definidos como pecados. Para encontrar redención de ellos ocupamos esta salvación. La salvación de la muerte. En la Biblia dice que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23) Eso quiere decir que si no somos redimidos de nuestros pecados moriremos. Pero la buena noticia es que SI podemos ser redimidos. A través de nuestro Señor Jesucristo que dio su vida por nosotros. Necesitamos la salvación de la muerte. ¿Pero como? Lo único que necesitamos es aceptar a Jesús en nuestro corazón confesándolo con nuestra boca. Desde el momento en que lo hacemos tenemos la libertad de tener comunión con El y pedirle redención de nuestros pecados. El lo hara sin ningún problema porque Dios Jehová es un Dios misericordioso. Pero el siempre esperara de ti un cambio para que ya no sigas cometiendo los mismos errores. En Lucas 1:77 dice “para dar conocimiento de su salvación a su pueblo para perdón de sus pecados” Esto de la salvación, de hacer a Jesús señor de sus vidas. No es una carga. Es un privilegio y una ventaja porque ser parte de esto lo único que traerá serán bendiciones y una vida eterna juntamente con Dios.