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El encanto Celta

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Resumen por : sara_Caballero
Visitas : 198  palabras: 900   Publicado el: junio 05, 2007
 Los primeros asentamientos humanos que se conocen en la región de Gran Bretaña, origen del mundo geográfico de Harry Potter<1> pueden muy bien remontarse a los albores de la humanidad. Hombres toscos y rudimentarios poblaron esta región dando origen a una civilización y a una cultura particular, compleja, en dinámica constante y dueña de un baluarte folklórico y artístico, enriquecidos a través de muchos años de crecimiento y desarrollo. Se considera que los celtas, según T. D. Kendrick,  fueron el primer grupo ario en pisar, explorar y asentarse en el territorio británico alrededor del año 1500 a.C., época en la cual vivieron y desarrollaron su cultura libremente. No obstante, fueron dominados militar y territorialmente por los romanos entre los años 55 y 57 a.C.  Aunque en la actualidad la connotación otorgada a los celtas tiene mucho que ver con un supuesto carácter sanguinario y supersticioso muy propio de su época, en realidad eran una sociedad dedicada a la agricultura y al pastoreo.  La belicosidad atribuida a sus hombres se debe al color azul, pintado en sus rostros y cuerpos para transmitir miedo al enemigo, a su melena larga y rojiza que los hacía ver más grandes y vigorosos, al desbordado coraje y valentía en batalla y a la destreza demostrada para modelar el oro. Es la maestría para trabajar el precioso metal lo que recrea la magnificencia y el arte de su cultura, mezclada con la barbarie de algunas de sus costumbres y la atmósfera de encantamiento y magia que producen sus creencias religiosas, sus mitos y las numerosas leyendas contenidas en su folklore<2>.   Pérez Durán afirma que inicialmente los celtas se establecieron en España e Italia del norte, entre los siglos IV y III a.C., pero las constantes invasiones romanas a sus territorios los obligaron a emigrar hacia el norte del continente europeo, ubicándose en Irlanda, Escocia, Gales e Inglaterra. El esplendor y el mejor desarrollo de su cultura y de la lengua celta tienen lugar en Británia, ambiente en donde aún sobreviven vestigios de su civilización. (Historia General, 25).

  En cuanto a su religiosidad, T.W. Rolleston, nos dice que ésta era sencilla, revelada ante la fastuosidad de la naturaleza como portadora de vida y en esencia, como ser vivo. Por su reconocimiento de la naturaleza como ente en plenitud de vida, deriva el panteón de los dioses celtas, cuyo origen reside en el dios Partholan o de los muertos. De él parten tanto dioses, como héroes, magos y demás seres que pueblan su territorio. (Los celtas, 81)   De lo anterior, procede uno de los dogmas más arraigados del pensamiento religioso de los celtas, relativo a su desprecio por la muerte, pues para ellos la inmortalidad y la trasmigración del alma era ingénito. Tales ideas venían de la persistencia de imaginar al hombre tal y como es en el “ahora”. (Rolleston, 67)    este carácter deviene en el sentido de connatural, lo natural, es decir, en la creencia de percibir el alma como una existencia perenne, la cual, a pesar de la muerte física, pasa de un cuerpo a otro, haciéndose inmortal<3>. Pero la inmortalidad no sucede en el  mismo plano terrenal, trasciende hacia un espacio de luz y liberación completas.  
Por tratarse de una topografía atravesada por diversos accidentes geográficos como montañas, llanuras y ríos, la sociedad celta aparecía disgregada, dividida e inconsistente, fácilmente vulnerable para quien quisiera penetrarla. El territorio abrupto y la distancia entre pueblo y pueblo impedían la comunicación y el consenso para entrar en batalla. Por eso, uno de sus puntos débiles consistió en su frágil defensa ante los pueblos enemigos. Fue así como el imperio romano debilitó la fortaleza social y guerrera de los celtas en el siglo I a.C., logrando marginarlos hacia las partes más altas, el terreno montañoso de la geografía insular.   Tal vez los más indicados para la guerra, luchadoresde verdadero tesón, fueron  los pobladores de la región montañosa, pues las zonas toscas y accidentadas, los pulieron, con arrojo y temeridad, para enfrentar las situaciones más riesgosas.  Los celtas de las montañas fueron sensibles para la música y para el pensamiento especulativo y la poesía, destacándose como bardos emotivos y sentimentales. En contraste, los celtas de las llanuras, dentro de un terreno más amable, trabajaban en labores propias del pastoreo, la agricultura y la forja de metales como el estaño, el oro, el bronce y el hierro. (Rolleston,45-6) <1> Los  seis libros de J. K. Rowling <2> F. Engels realiza en su libro El origen de la familia, la sociedad y el estado un interesante estudio sobre la conformación de las sociedades primitivas. Dedica, en el Capituló VII, un análisis a la disposición de las comunidades “bárbaras” de la época medieval, los celtas y los germanos, núcleos raizales de la población europea noroccidental.  <3> J. K. Rowling desarrolla esta creencia de la transmigración de las almas en la concepción de los Horrocruxes, constituyéndose en una rama de la magia oscura y secreta, ya que puede hacer que aunque se destruya el cuerpo de la persona, esta no muera, debido a que una parte de su alma sigue intacta.

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