Acabo de llegar y de compartir con tu mama lo que ha sucedido. El mundo se me quedo pequeño y, por minutos no supe que hacer
decir ni siquiera dominaba el ritmo de mi respiración, todo torno gris, un dolor inmenso terminó de caer sobre mi cabeza y me sentí completamente indefenso, inútil, de mas. Transmitir, lo que siento, es como ponerse a contar las gotas de los mares, es medir la fuerza de los vientos, es apagar la luz del sol. Son experiencias que aunque la vida nos ha obligado a repetir, parecieran absurdas, injustas, increíbles, innecesarias, inhumanas y para de contar pues llegar a donde esto me lleva es poner como culpable a algo o alguien, no, no puede ser, sin lugar a dudas que un hijo es el premio mayor, sin lugar a dudas los matrimonios duran decenas de anos y los hijos apenas se cuentan con los dedos de una mano. viendo esta nueva perspectiva, me doy cuenta que si es posible que esto ocurra, que cada hijo viene cuando el lo siente, cuando el lo quiere, cuando El lo indica, y al hacerlo lo realiza con bombos y platillos, se hace notar, se deja ver, grita su alegría desde el mismo comienzo, un hijo es como te dije hace un rato el premio gordo, el gran premio, y no todos los días podemos ganarlo, jugamos, luchamos, deseamos, pensamos, nos imaginamos, pero es tan solo nuestro intelecto, nuestro egoísmo, nuestra fácil manera de creer de esperar. esta ha sido la segunda perdida que has tenido, si es verdad, Dios como que te pone a prueba, porque por haber sido una de sus escogidas, quiere, tiene y puede saber como actúas, como reaccionas como lo superas, pero al hacerlo y supongo que será en breve, te volverá a premiar con hijos buenos, con buenos hijos, con hijos bellos con bellos hijos, por el momento ha logrado despertar en todos los que te rodean un sentir unánime, un querer ilimitado, una comprensión razonable. y un deseo de amarte como nunca, si, es verdad, siento que el amor que te he tenido hasta este momento, no es ni ha sido un pizca de lo que ahora siento, de lo que veo quiero darte, de lo que se te mereces, de lo Dios me empuja a sentir, a vivir, a realizar. has tenido otra perdida, que en muchos casos se debe entender como algo natural y los es, este caso en especial debe servir para que podamos ver quien eres, como eres, que eres y que feliz somos de tenerte, de contar con tu amistad, tu entendimiento, tu fuerza, tu entereza, tu corazón. Se que debes estar triste, y como no, quien no, por que no. es la manera natural de enfrentar un dolor tan grande. Pero llegado a este punto bien vale que traiga a mi memoria lo que dicen nuestros libros sagrados, lo que debe ser será, sobre y contra ese designio no podemos luchar, seria injusto, hacernos creer que tengamos el poder sobre la vida o la muerte, que nos hagamos idea que depende de nosotros y no de alguien mas importante el que estemos en este lugar o en otro. se nos encomienda una tarea, venimos a cumplir con ella, pero a veces el que da las ordenes siente, cree, sabe, o desea complacer a otro como mayor prioridad, no podemos olvidar quien es el dueño, quien manda, quien nos manda. Estamos en este mundo prestados pasando a un nivel superior, estamos en este aprendiendo y enseñando a aquellos que lo requieran para que sean mejor. y no esta en nuestras manos el designio divino, no esta en nuestras manos el futuro. si paso como paso, alguna explicación lógica existe, algún desconocimiento humano deja de ver lo que debe ser lógico, normal, necesario. si paso, ocurrió para dejarnos alguna lección de muchísima importancia, no cerremos los ojos ante una situación tan delicada, sentémonos como familia a pedir a Dios nos considere como familia y nos
permita crecer como gente buena para servirle, ayudarle, atenderlo, para tratar de hacer
felices a los demás, para reducir un poco el dolor que hay en este mundo, para que en nuestra meditación y a cuenta de nuestro dolor, se nos permita pedir por otros, por gente enferma que requiere refuah, sanación, para atender a tanta gente que requiere una mano, para darle trabajo a esos desempleados, para enseñar a los que no saben para que crean en Dios al ver que nuestro dolor se compensa con el respeto, la fe, y el amor que por El tenemos. Que la magia divina ayude a tu corazón a sanar con la prontitud que tu papa desea, que la paciencia de tu esposo sirva para apoyarte y correr en los caminos felices, que el calor de tu hermana cobije el frió que se siente con el dolor extremo que la sabiduría de tu suegra acompañe el ritmo floreciente de tu conducta, de tu fuerza vital, de tu aprendizaje, de tu soporte, de tu respeto y fe en Dios, son mis mas grandes deseos, que Dios te ilumine, te colme de amor y te permita ser tan feliz como siempre lo has sido, pues mi vida solo tiene un objetivo, una meta, un sueno, un deseo y es que mis hijos sean felices, todo el tiempo. Con todo mi amor, y comprensión, tú papa