Los osos marinos pertenecen a la familia de los otáridos. A su vez, esta familia pertenece al grupo de los pinípedos que
también abarca a los fócidos como las focas. La diferencia más evidente entre estas dos familias son los pabellones auditivos (orejas), los otáridos los tienen y las focas no.También existen diferencias en cuanto a su comportamiento. Particularmente durante la lactancia, los fócidos ayunan mientras que los otáridos alternan la alimentación de la cría en tierra con la alimentación de la madre, en el mar.Al volver a la tierra, las madres se encuentran con una enorme colonia llena de crías hambrientas y deben encontrar entre ellas a la propia. Para ello utilizan la vocalización, las madres llaman a las crías, y las crías responden. Según los estudios de Stephen Insley en los osos marinos de Alaska, las madres son capaces de reconocer la voz de la cría y localizarla. Sin embargo, la cría comete más errores y a veces responde a la llamada de otras madres. Esta capacidad demuestra que el comportamiento animal es altamente complejo y que las bases del
lenguaje se pueden encontrar en otras especies además del ser humano.