El trabajo de seminario de Johannes Kepler, La nueva astronomía o Astronomía nova, fue presentado en el año 1609. en el mundo
moderno, Kepler es mejor conocido por sus tres leyes de
movimiento planetario. Dos de sus leyes fueron publicados en este libro, lo cual tiene sentido por un número de razones. El libro en sí mismo ofrece una interesante visión de la mente de Kepler, donde él ha grabado honestamente los ensayos y errores en sus esfuerzos para finalmente llegar a declarar ésas dos leyes de movimeinto planetario. Aún cuando cometió un número de errores en sus cálculos y razonamientos cuando avanzaba, ellos siempre parecían anularse.La primera ley de Kepler enuncia que los planetas se trasladan
alrededor del Sol en órbitas elípticas, con el Sol ubicado en uno de sus focos. Este principio iba en contra de la teoría aceptada largamente, durante doscientos años, que creía que los planetas viajaban con movimiento uniforme en sus órbitas circulares (también la creencia de Copérnico, quien puso la teoría heliocéntrica adelante). Su segunda ley, que realmente fue descubierta primero, postulaba que la velocidad de los planetas viariaba de acuerdo a su traslación alrededor del Sol. No obstante, también adhirió que los planetas barrían áreas iguales de su órbita en iguales tiempos. Esto es, el área de la órbita elíptica que fue cubierta en una cierta cantidad de tiempo siempre permanecía constante. Así, Kepler desechó la largamente aceptada idea de órbitas planetarias circulares y la antigua creencia de que los planetas viajaban en sus órbitas con una velocidad constante.Estas leyes crearon un gran impacto y los astrónomos pudieron eventualmente disponer de nociones de epiciclos y de ecuaciones (que estaban allí sólo para preservar la apariencia de movimientos uniformes circulares), que ayudaron a construir una versión más simple del universo de Copérnico. En este sentido, la astronomía podía por primera vez describir la realidad física del universo. Kepler también reiteró su creencia (anteriormente postulada por él en “Misterios del Cosmos”, 1957) que una fuerza emanante del Sól regulaba el movimiento planetario. Así, pudo explicar completamente la causa del movimiento celeste en lugar que derivando un mero cálculo matemático de él.Para mencionar un par de problemas que tuvo deduciendo estas leyes, fue la primera ley la que le dio más dificultades. Una vez Keler estuvo convencido de que las órbitas planetarias tenían formas ovaladas en vez de circulares, él se esforzó en encontrar una fórmula matemática que describiera la forma de los óvalos. Trató pero falló. Persistió en este problema alrededor de un año y finalmente llegó a una ecuación que parecía describir exactamente la órbita. A pesar de que la respuesta se escabulló para Kepler durante algún tiempo, la ecuación que eventualmente derivó era de una elipse. También, inicialmente, con su propio error menor, concluyó que su ecuación era incorrecta. Casi en la etapa de abandonarlo todo, Kepler decdió ver qué pasaba si trataba la órbita como si fuera una elipse… Esto lo llevó al punto de partida; y se dio cuenta que tenía la respuesta con él desde hacía un largo tiempo. Kepler, en su libro, comenta que de no tener asignado trabajar en la forma de la órbita de Marte, nunca habría deducido las órbitas planetarias. A sus ojos, sólo la órbita marciana era suficientemente irregular para proveer datos relevantes. Kepler lo menciona como un acto de “Divina providencia” que este problema haya caído justo en su regazo. De esta forma, la órbita de Marte representaba las más grandes obsesiones y desafíos de Kepler.Una linda forma de entender mi sinopsis de este libro sería reiterar la teoría de Kepler, con gran respeto por su enorme contribución en las tres leyes planetarias, que fueron importantes instrumentos para definir después las leyes de gravitación universal de Newton.1. Los planetas se trasladan alrededor del Sol en órbitas elípticas con el sol localizado en uno de sus focos.2. cuando los planetas recorren sus órbitas, barren igual área en iguales tiempos, no importa dónde estén en la órbita.3. la distancia de la órbita del planeta al sol al cubo, es directamente proporcional al tiempo que le leva al planeta trasladarse alrededor de la órbita al cuadrado.Matematicamente, esto puede ser enunciado como: a3/p2 = K, donde “a” se entiende por la distancia de la órbita del planeta desde el sol, “p” es el período, el tiempo que le toma al planeta dar una vuelta al sol una vez, y “K” es una constante.