La autora es profesora de la Universidad Agraria de La Habana, Cuba, país en el que el manejo ecológico de
plagas está bastante desarrollado y se aplica mucho en la práctica.
El libro se divide en ocho capítulos en los cuales se tratan todos los aspectos vinculados al manejo ecológico de forma clara y completa, presentando muchas experiencias de aplicaciones prácticas realizadas en Cuba, con los resultados obtenidos.
Los dos primeros capítulos son los más generales. Tratan el tema de la agricultura orgánica y el problema de las plagas. Se analizan las causas que pueden llevar a que un organismo se convierta en plaga (por ejemplo el monocultivo o el excesivo uso de plaguicidas y fertilizantes).
En el tercer capítulo habla del
control cultural. Se estudian las diferentes medidas de manejo que actúan en la regulación de las plagas. Las prácticas culturales que ayudan al desarrollo de sistemas agrícolas sustentables son el
laboreo conservacionista o el cero laboreo, la
rotación de cultivos, el uso de
cultivos múltiples (ya sea incluyendo
cultivos trampa que actúan atrayendo las plagas que por lo tanto no van al cultivo principal, o cultivos barrera que dificultan el acceso de las plagas al cultivo). También hay medidas en la plantación y en la cosecha que nos permiten escapar del ataque de las plagas. El
manejo nutricional del cultivo es también muy importante, los desbalances predisponen más a las plantas al ataque de plagas y enfermedades. La
solarización permite a través del calor eliminar del perfil del suelo un número importante de organismos nocivos.
En el capítulo IV se tratan las estrategias a seguir para implementar un sistema de
control biológico. Estas pueden ser por
conservación de enemigos naturales implementando medidas de manejo que favorezcan el desarrollo de las poblaciones nativas. El otro grupo de estrategias es la
introducción de enemigos naturales producidos en forma masiva y luego liberados al ambiente.
En los capítulos V y VI se trata de los diferentes organismos que pueden usarse para el
control biológico de artrópodos. En el primero se estudian los
depredadores y
parasitoides que son otros insectos, se describen las diferentes familias que se pueden usar. En el segundo se tratan los
microorganismos, se detalla su forma de acción y se describen brevemente los diferentes géneros y familias usados de hongos, bacterias y virus.
En los capítulos VII y VIII se aborda el tema del
control biológico de enfermedades. En el 7° se tratan temas generales como los
mecanismos de control biológico (antagonismo, micoparasitismo, antibiosis, competencia, resistencia inducida) y las
estrategias de manejo de antagonistas (manejo de antagonistas nativos o introducción de antagonistas). El último capítulo está dedicado exclusivamente a
Trichoderma, uno de los agentes de control biológico más difundido, sus mecanismos de acción, las posibilidades de uso en diferentes ambientes y su utilización en Cuba.
Referencias a este libro pueden encontrarse en la página www.rap-al.org , en la parte de publicaciones junto con otros libros de temáticas similares.
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