HISTORIA DE LA BELLEZA. Umberto Eco Editorial Lumen, Barcelona, 2004.
Leer este libro de Umberto Eco supone una
maravillosa aventura a través de la historia. Pero no de la Historia del Arte como un lector desprevenido podría suponer, sino más bien una Historia de las Ideas en la que se indaga acerca de la percepción de la belleza que la humanidad ha tenido desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días. Y se comprueba- en algunos casos con asombro- que ese concepto buscado y omnipresente ha tenido a menudo un significado cambiante y contradictorio.
Esas cualidades de lo bello han podido estar a veces relacionadas con la armonía y la proporción, o con la luz y el color, con el orden y la razón, pero también con lo sublime o con lo vago y lo ambiguo.Tanto ha sido así, que hasta encontramos en estas páginas algunas dedicadas a lo
monstruoso, dado que en algún momento- en la Edad Media, por ejemplo, ese momento tan consubstancial a la sensibilidad de este autor- el concepto de belleza abarca también lo raro, lo antinatural o lo horroroso.
Podríamos llegar a preguntarnos si sería posible que existiera alguna constante, algún carácter permanente en el ideal de belleza a lo largo de la historia. Si fuera así, ese razgo constante podría consistir en la capacidad de algunos objetos- obra de la naturaleza o del artificio- de provocar en nosotros ciertas
emociones, y no necesariamente relacionadas éstas con el placer. A lo largo del desarrolo de la obra se van incorporando textos originales de cada momento que ayudan a profundizar en su expresión de la percepción de la belleza desde la mirada de filósofos, críticos o poetas. Se incorporan así textos de Homero, Safo, Boecio, Chretien de Troyes, Francesco Colonna, Charles Dickens, Baudelaire, Kafka... y un sinnúmero más que la extraordinaria erudición de Umberto Eco le ha permitido seleccionar con agudeza.
El libro mismo se constituye en un objeto bello gracias al excelente diseño de la edición y la calidad de las reproducciones. Desde la diagramación de la cronología que se nos ofrece con una enorme claridad didáctica, se van ordenando las imágenes de modo tal que se despliegan ante la vista los cambios y permanencias ocurridos a este respecto en el devenir del arte. Pero si bien es necesario señalar esta virtud, la lectura de los textos del autor se hace indispensable y enriquecedora no sólo para los aficionados sino para quienes quieran profundizar en el conocimiento de esos valores que importaron en las más diversas culturas.