Los grandes
dinosaurios carnívoros que poblaron el planeta hace 90 millones de años pudieron haber vivido en manadas y no
en solitario, como se creía hasta ahora, según un descubrimiento divulgado en Argentina.
''Hemos hallado enterrados en un mismo sitio los restos de al menos
siete animales, pero podrían ser más'', afirma el paleontólogo argentino
Rodolfo Coria, que dirigió la investigación.
Explicó que los
ejemplares de la especie, que fue llamada Mapusaurus Roseae por sus descubridores, llegaba a los
doce metros de largo y las
seis toneladas de peso, por lo que era ''ligeramente más grande'' que el célebre Tiranosaurus Rex del hemisferio norte.
El hallazgo de los primeros huesos de estos gigantes se produjo en la sureña provincia de
Neuquén, Argentina, en 1995, lo que dio paso a más de una década de excavaciones y análisis que fueron recopilados en un informe publicado por paleontólogos argentinos y canadienses.
Según
Coria, la identificación del Mapusaurus revela que algunos grandes
dinosaurios sudamericanos pudieron haberse movido en manadas con el fin de depredar a otros animales que les superaban en tamaño.
''Nos lleva a esa hipótesis el hecho de haber encontrado varios ejemplares enterrados en el mismo lugar y pertenecientes a la
misma especie -precisó-, lo que descarta la posibilidad de acumulación indiscriminada de restos y puede indicar que murieron juntos''.
Luego de aclarar que ''no ha sido posible conocer la causa de la muerte'', el experto agregó que los huesos pertenecían a dinosaurios ''de distintos tamaños y edades, por lo que las posibilidades de que se hayan acumulado de forma azarosa son muy bajas''.
''Es un aspecto novedoso para los carnívoros de este tipo, ya que hasta el momento se entendía que algunos ejemplares pequeños podrían haber desarrollado conductas gregarias, pero que los animales de más de diez metros de longitud eran
solitarios'', puntualizó.
Coria sostuvo que entre las víctimas del Mapusaurus pudieron haber estado el
Argentinosaurus, un herbívoro de ''40 metros de largo y 80 toneladas'', o un enorme carnívoro, el
Gigantosaurus, con quienes coexistió en la misma región durante la
Era Mesozoica.
''Quizás había más de un hábito de vida en estos bichos'', señaló el experto, para luego indicar que ''si se deja volar la imaginación tiene más lógica una estructura en manada porque eso podía generar hábitos de caza cooperativa'', explicó el paleontólogo que es miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas argentino.
Los restos de los Mapusaurus fueron encontrados a unos 1.300 kilómetros al
suroeste de Buenos Aires, en una zona donde ''las condiciones geológicas y de sedimentación son muy adecuadas para la investigación y la búsqueda de dinosaurios'', remarcó
Coria. ''La mayor parte de los dinosaurios que se conocen de Argentina provienen de la cuenca de Neuquén -aseguró-, pero también puede influir el hecho de que allí también está asentada la mayor cantidad de equipos de investigadores''.
El también director del
Museo Carmen Funes de la localidad neuquina de
Plaza Huincul formó parte de las expediciones que descubrieron en la misma región el
Argentinosaurus, el
Gigantosaurus y uno de los sitios de anidación de huevos de dinosaurios más importantes del mundo.