Los cientificos del espacio creen que Marte es mucho más interesante que la Luna, y han habido un montón de discusiones sobre
una expedición humana al planeta del dios de la guerra. Es concebible que una mision humana a Marte pueda descubrir rastros de una civilización allí que pereció cuando la débil gravedad no pudo retener el oxígeno. Podrían haber rastros arqueológicos que lo prueben. Aparte de la
tierra, Marte es el único planeta donde algo de vida avanzada puede haberse sostenido
De hecho, en 1965, la nave Mariner 4 observó el planeta a tan solo 10.000 km e hizo un descubrimiento que pudo haber probado sustanciales teorias previamente determinadas. Por lo tanto, muchos de los cráteres pueden haber estado erocionados, quizás por viento y el agua. Desde 1965, otra nave sin humanos ha sido enviada allí. Sin embargo, a largo plazo, solo una nave tripulada por humanos podrá decifrar el enigma sobre si la vida existe fuera de nuestro mundo. Una tripulación humana es el siguiente paso lógico. Incluso se ha sugerido que colonizar el planeta está entre las esferas de la posibilidad. Sin embargo, cualquier tipo de viaje, debería realizarse cuando el planeta esté lo mas cerca posible de la Tierra, a unos 56 millones de kilómetros.
El real y último objetivo de todo programa espacial humano es el de volar a las estrellas. Sin embargo, incluso hoy, la idea del vuelo interestelar suena todavía improbable como para que los oficiales del espacio lo mencionen seguido. Aun así, el tiempo debe llegar, quizás en la primera mitad del siglo XXI, cuando nos demos cuenta que todas las misiones espaciales previas dentro del sistema solar habrán sido dinero desperdiciado y un vano gasto de energía si los éxitos no son perseguidos y las estrellas sean alcanzadas. Esto no es decir que Marte será de pequeño interés científico o industrial. La cantidad inmensa de lunas de Júpiter y Saturno también son pasibles de estudio para por supuesto proveer material para la investigación y el desarrollo. Sin embargo, nada de lo que encuentre el hombre allí o lo que construya podrá justificar el costo colosal y la energía envuelta en las expediciones.
Solo en algunos planetas orbitando estrellas estables como Tau Ceti y Epsilon Eridani es remotamente posible que encontremos una civilización inteligente con quienes podamos abrirnos e intercambiar comercialmente. La distancia con la estrella más cercana es tan vasta que muchos cientificos han tomado el proyecto entero como absurdo. Para tomar una ilustración famosa, si imaginamos el sol como de la misma medida de una naranja, y, en proporción, la Tierra es una arveja a 20 metros de él, la estrella mas cercana, Proxima Centauri, estaría, en la misma escala, a 4800 km de distancia. En breve, cualquier viaje estelar tendrá que ser capaz de alcanzar velocidades fenomenales, sino los astronautas estarían millones de años en transito! sin esa esperanza de una velocidad increíble, debemos abandonar la idea de tales viajes.
A pesar de ello, la evidencia acumulada indica que tal deformacion del espacio y tiempo es probable. Cualquiera sea el objetivo, es la contracción del tiempo lo que solo habilitará a los astronautas a completar su viaje con su propio tiempo de vida pero no en el nuestro.
Según Einstein, un objeto o persona que viaje cerca de la velocidad de la luz en verdad envejece mas lentamente que una persona estacionaria en la Tierra. Por lo tanto un astronauta lanzado a través de la galaxia a casi 300.000 km por segundo volvería en 3 años para ver que la tierra ha envejecido miles de años mientras estuvo ausente. Probablemente la familias de los austronautas se hayan vuelto también astronautas!