Esta cinta cuenta la historia de las últimas doce horas del Señor Jesús en la tierra, desde el momento que acude al Monte de los Olivos (Huerto de Getsemaní), hasta la última cena en donde es traicionado por Judas Iscariote uno de sus discípulos, acto que precede a su arresto y traslado a Jerusalén para ser objeto de un juicio irregular y condena injustificada por los fariseos. A Jesús lo llevan ante Poncio Pilatos el Gobernador de Palestina, quien decide dejar la decisión respecto a la vida de Jesús en poder del pueblo, actitud después de la cual decide lavarse las manos, las opciones eran claras, elegir liberar a Jesús o al peligroso homicida llamado Barrabás . De entre el pueblo se levantan voces exigiendo la muerte de Jesús con lo cual es condenado no sin antes recibir las más atroces humillaciones y los más cruentos castigos.
La cinta para muchos polémica por la crudeza de sus imágenes es la que mejor logra recrear lo que fue el sacrificio del Señor Jesús en la cruz, aunque se queda corta en comparación con el hecho en sí, que su sangre que empezó a derramarse desde Getsemaní, el peso de llevar las transgresiones del mundo en su carne solo por amor, el maltrato, haber sido desnudado y exhibido ante todo el pueblo, su cuerpo desfigurado totalmente y hecho una sola llaga, escupido y afrentado, la corona en su cabeza, los clavos en sus manos y pies, todo un conjunto de padecimientos que vivió para evitar el castigo quela humanidad merecía por su maldad y permitir como cordero perfecto y sin mancha reconciliar por su sangre a los hombres con Dios.
No se trata de ver la película y sentir lástima o pesar por lo mucho que Cristo sufrió, porque al fin y al cabo no solo judíos y romanos lo pusieron en la cruz, fuimos todos y cada uno de nosotros que con nuestro pecado lo llevamos a la muerte, y Él lo permitió, siendo Dios se despojó de su gloria y vino a morir para que con su sacrificio tuviéramos vida eterna en ÉL. Jesús murió para que conscientes de ello nos acerquemos a la cruz y pidamos a Cristo que nos perdone y limpie con su sangre de todo pecado, porque cada día le fallamos y necesitamos ser aceptos delante del Padre, si así lo hacemos Jesucristo nos recibe como sus hijos y obtenemos vida eterna y poder para caminar en bendición cada día.
Pero Cristo también resucitó y vive para siempre, y quiere que vivamos en Él andando como Él anduvo, con el poder de su Espíritu Santo, llevando esperanza a un mundo oprimido que necesita ser alcanzado por Jesús quien ya pagó el precio por el pecado con su propia sangre. En suma la película debe llevar al espectador a reconocer que necesita un Salvador, que por sí mismo nada de lo que el hombre haga le satisfará plenamente, solo Dios que nos creó y nos ama profundamente, puede si se lo permitimos, dar un curso nuevo y propósito a nuestra existencia.