"La biblia es lo que Dios dice, la religión es lo que el hombre dice que Dios dice": palabras de gran sabiduría.
De los mayores hechos de confusión al hombre es la religión.
El engaño es tal que si por religión fuera, el hallar la verdad sería más que imposible, preferible sacar la aguja del pajar.
El conocimiento que tenemos de Dios nos lo ha revelado por Su Palabra, La Biblia; no hay otro medio.
Quienes se abrogan el título de “teólogos”, deberían reconsiderarlo; el biólogo estudia vida por que observa por donde pasa o la lleva al laboratorio, igual hace el geólogo con la tierra, etimológicamente el título tiene sentido. ¿Algún “teólogo” ha observado o llevado a Dios al laboratorio para que se chanten tan irreal condición?
Existen muchos anuncios a nombre de Dios; realmente se anuncian ellos mismos, con sus planes y programas de sanidad, prosperidad y “milagros”. Si bien, la Biblia narra milagros, no existe un solo pasaje donde se haya programado tal evento, los cuales suceden por voluntad no humana sino divina.
Cierto es que hay aparentes sanidades; no desconocemos. Tan cierto como que: “Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.” (Para engañar) 2Co.11.14
El cuento de la “prosperidad”, ha facilitado el desplume de muchos incautos; sé de alguien que aun recurría a hechos deshonestos para poder enviar dinero para la supuesta prosperidad al canal de televisión ENLACE.
La verdad es que si hay gran “prosperidad”, pero para los organizadores del fraude.
La función de la iglesia es una sola: la salvación de la humanidad, la cual anda entontada en medio de tanta falsedad: religiones, teorías, nueva era, personajes convertidos en ídolos a quienes la gente tontamente los siguen olvidando lo dicho por Dios: “pues hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre” 1Ti.2.5
Dios estableció pacto con Abraham: “Le dio el pacto de la circuncisión y así Abraham engendró a Isaac, y lo circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas”
Hch.7.8
“… Abraham dió el diezmo de todo a Melquisedec” Gen.14.18-20
La ley mosaica no había sido establecida cuando estos dos puntos fueron establecidos. Luego entraron a hacer parte de la ley de Moisés. Venido el nuevo pacto de la gracia, se abrogó la ley.
“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” Jn.1.17
Luego si el diezmo está vigente, también lo está la circuncisión física.
Cristiano: no te dejes estafar con legalismos.
Algunas de las formas favoritas de opresión son:
1.- Con el legalismo del ‘ungido’; olvidando que el único medidor entre Dios y los hombres es Jesucristo.
2.- Oprimen en tal forma que casi toda decisión en sus vidas debe estar aprobada por el pastor o sus representantes.
3.- No enseña la sana doctrina de la dependencia directa de Dios.
4.- Aducen cobertura como si el Espíritu Santo no fuera dado a todo cristiano.
5.- Prohíben toda reunión sin la aprobación del ‘ungido’.
6.- Infunden gran culpabilidad, como si perdieran la salvación, si deciden cambiar de congregación.
7.- El legalismo del diezmo es otro medio de desplume.
Conclusión: Tan solo en La Biblia hallamos salvación; ingreso al reino de Dios. Una vez ahí instalados, nadie nos podrá arrebatar tal derecho y además podremos acceder directamente; sin mediadores humanos, a las demás prerrogativas como hijos de Dios, no antes. El orden no puede ser alterado.