En una economía inflacionaria es imprescindible ajustar internamente los estados
financieros para recononocer la situación real que tiene la empresa en consonancia con el nuevo valor de los bienes. Si no se hace así, es fácil cometer errores en las decisiones generales y financieras.
Lo primero es distinguir lo que son rubos monetarios y rubros no monterios.
Los rubros monetarios son influenciados más rápidamente por la
inflación. Entre ellos se encuentra la disponibilidad de caja, bancos y cuentas por cobrar. En cambio, son rubros no monetarios los activos que aunque también se ven influenciados pr la inflación, no,lo hacen tan propio oi patrimonio neto d ela empresa, así como otro tipo de activos que requieren de máximo protección.
En los procesos de adecuación a la inflación se debe comenzar por hacer un exhaustivo análisis interno y obrar en consecuencia. Por ejemplo, antes así como antes las materia primas debían tener una rápida salida, ahora es bueno hacer un esfuerzo por mantenerla más, para dar ventaja a perjudicar paulatinamente su poder adquisitivo.
Uno de los peores aliados de la inflación es lo que ocurre similarmente ocurre con los aumentos en los costoso de reposición, pues aprovisionariso de la misma mercancía en los inventarios requiere ahora de más dinero pudiendo incluso provocar la descapitalización.
Son éstos dos de los peores aliados de inflación de un conjunto de medidas que deben plantearse como una estrategia empresarial que hoy cobra urgencia debido a la difícil situación inflacionaria y de costos que debe enfrentarse.
Los efectos negativos de la inflación se acrecientan en la medida en que ésta sea imprevisible, y se multiplican cuando se dejan las decisiones para el último momento, un comportamiento que desgraciadamente, es más común de lo que debería ser.
Con la inflación muchas empresas nisiquiera saben si son rentables o no.
El proceso de ajustarse financeriamente a la inflación no está normalizado, sino que con frecuencia responde a decisiones puntuales, intuitivas, que no engloban a un todo. Ahora de forma tímida las empresas comienzan a utilizar esta herramienta internamente para su desarrollo institucional o gerencial.
Debe considerarse que, si no se haceasí, no se puede conocer la verdadera marcha de la empresa y su desarrollo futuro.
Como sortear las turbulencias financieras: Nos lo han dicho por activa y pasiva. Este no es le mejor momento para endeudarse a corto plazo. Sin embargo, no se le puede prestar mucha atención de las informaciones de los periodicos ni de los consejos de amigos ovecinos. Si ya tomó la decisión, los expertos concuerdan en que es mejor que lo haga ahora, porque las tasas de largo plazo siguen siendo atractivas y existen expectativas de que las tasas para los créditos de consumo sigan subiendo. Si la decisión que ha tomado es invertir, la recomendación es hecerlo en fondos mutuos de renta fija a corto plazo.
Prestamos de consumo: Los expertos reiteran su recomendación de evaluar antes que todo la cuaota mensual que se quiere pagar. Lo mejor es fijar un plazo que permita una cuota que la persona sea capaz de financiar teniendo en cuenta que si bien paga un menor monto al pedir un crédito a más largo plazo, uno tiene que tener consciencia que éste tendra una tasa más alta.
Una alternativa:
El bote salvavidas es tomar un crédito de consumo flexible, es decir que permita pagar distintas cuotas dependiendo de los recursos de que disponga el cliente cada mes.
Hipotecarios: Las
hipotecas ofrecen tasas atractivas, aunque siempre lo más importante es el dividendo final que se pagará. Los expertos dicen que todasvía es un buen momento para pedir uno y recomiendan que las personas aporten la mayor cantidad de pie para posible para reducir su endeundameinto a largo plazo y por lo tanto obtener un dividendo mensual menor.
Una alternativa: Una buena altenativa son los créditos con tasa variable, pues disminuyen en períodos de alta inflación.