LA Ambientada en el siglo XIII. Narra la actividad y entresijos de las construcciones de catedrales en las que se mezclan
fantásticamente historias e intereses de
templarios y
cruzados la Orden del Águila de San Juan. y
masones.
Telmo Yáñez, hijo de
León Yañez y maestro constructor con residencia en
Estella (Navarra). Telmo posee una gran habilidad como imaginero y al cumplir los 14 años el padre lo inicia como masón (maestro en la construcción de catedrales y hombres libres). A los 16 años, como todos los masones inicia su aprendizaje en su oficio trabajando en otras catedrales ( tour). Sin embargo en su caso su iniciación está envuelta en misterio, porque el propio Papa le recomienda para ir a
Kerloc’h, una pequeña villa en la Bretaña francesa donde la Orden del Águila está construyendo una magnífica
catedral de la que ha desaparecido el maestre.
Thibaud de Orly. Antes de su partida su padre viaje a Santiago de Compostela, donde permanece seis semanas después de recibir un mensaje de un jinete llegado de Francia. Poco después aparecen tres extraños personajes en Estella y Telmo es acompañado por esos extraños canteros, que después le descubren su verdadera naturaleza de templarios a las órdenes del Papa, para descubrir la razón de la construcción de una catedral en un paraje solitario, lejos de ciudades importantes y de la ruta de Santiago. Uno de ellos era enorme, musculoso y de anchos hombros, tenía el cabello blanco recogido en una trenza y de su barba pendían dos arrietes de hierro, era
Gunnar. Otro tenía una gran cicatriz que cruzaba su mejilla izquierda y era menudo pero fibroso y astuto, era islandés y se llamaba
Loki. El tercero era alto y fornido, aunque menos que el gigante de la trenza, tenía el cabello castaño casi rapado, y una cicatriz desde la frente al pómulo izquierdo, era el jefe de ellos y se llamaba
Eric de Viborg había luchado en Tierra Santa donde una noche mientras hacia guardia en la fortaleza donde los caballeros templarios guardaban sus riquezas, éstas fueron robadas por uno de sus compañero con el que luchó y que le dejó la cara marcada por una cicatriz. Estos hombres eran daneses pero llevaban varios años en España y Portugal construyendo fortalezas para defenderse de los árabes. En una posada son retados y más tarde abordados en el bosque por unos bandoleros, entonces Telmo descubre que aquellos hombres no son constructores sino monjes templarios, bravos en la batalla. En Kerloc’h trabajará a las órdenes del maestro
Hugo de Gascuña que lo acoge en su casa, enamorándose de su hija. Hugo les cuenta que el maestro Thibaud y trece hombres más fueron contratados para finalizar la catedral y el resto despedidos. Durante un año la construcción quedó paralizada y no se volvió a saber nada de aquellos hombres, después los caballeros del orden del Águila contrataron de nuevo al personal. También le revela que el Papá confía en él para descubrir que sucede.
Corbarán convoca un concurso entre los mejores imagineros de Europa y gana Telmo con un San Miguel pero debe esculpirlo en el castillo de la orden. Esta es la ocasión que todos esperan para que descubra que sucede y donde están los hombres desaparecidos. Tras el enorme órgano se esconde una estancia secreta que guarda el tesoro robado al temple y donde están enterrados los trece hombres que en secreto la construyeron. La catedral se construye en honor al diablo, pagada con el dinero robado al temple, que surge como un ciclón amenazador del mar mientras los caballeros del Águila celebran una misa negra donde pretenden sacrificar a
Valentina, la hija de Hugo de Gascuña. Luchan en la batalla del
Harmagedón y vencieron a la Bestia. Esta desapareció de las costas cuando el joven se enfrentó a ella mirándola al ojo desafiante. Pero
Corberán de Carcassone, maestre de la orden del Águila y creador de la misma , tení a sus ordenes a
Simón de Valaquia ladrón de los templarios, le maldijo al judío que colaboraba con el Papa como alquimista,
Abraham Ben Mossé, y a toda su raza la condena a ser perseguida, al Temple a ser eliminado y perseguido por la propia Iglesia y a Telmo a vagar por el mundo. Y así fue, por eso Telmo aprendió su oficio por toda Europa y no fue con Hugo y Valentina, como le ofrecieron. Tampoco acompañó a los templarios a Paris donde le esperaba Guillaume de Beaujeu, maestre de los templarios ni a Roma, con Abraham Ben Mossé a conocer al Papa.Se dirigió a Normandía para aprender su estilo y técnicas.