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De Profundis Epistola in Carcere et Vinculis
AUTOR. OSCAR WILDE
SINOPSIS: DE PROFUNDIS
“ EPISTOLA IN CARCERE ET VINCULIS “
Tengo el gusto de poseer “Las obras completas de Oscar Wilde”, en la que su queridísimo amigo Roberto Ross manda a publicar la segunda parte de esta carta, la cual el propio Wilde no quiso que fuera divulgada sino hasta después de su propia muerte.
Cuando me empeñé en esta sinopsis de Wilde hubo un momento en que me sentí abrumada por lo que quería transmitir, quería ser fiel a él y al lector, para que sintiera afinidad conmigo ante un dolor tan grande, pero al mismo tiempo no se quedara atrás el enorme artista que traigo entre mis manos.
Indudablemente tengo una gran admiración por Oscar Wilde , fue de mis primeras lecturas, cuando yo era mucho más joven. El es de esos escritores que te llevan de la mano por toda su obra, una y otra vez, lees y relees frases tan llenas de brillo, narraciones, descripciones y disertaciones, que te dejan pensando en la posibilidad, la realidad o la extravagancia, o el contrasentido, la irreverencia, la frivolidad, la introspección, lo paradójico, el libertinaje, la religiosidad, la fe…y hago un alto aquí, de verdad, porque casi no logro detenerme.
“De Profundis”, es para mi la carta o epístola, como la quieran llamar, más sagaz, inteligente, penetrante, viva, amorosa, respetuosa, llena de vergüenza, llena de dolor, hasta casi envilecerse; humilde y llena de fe que haya leído alguna vez.
Cuando tu lees esta carta, te conmueves de tal manera, que no puedes dejar de identificarte con Wilde; despierta en ti fraternidad, lealtad, no puedes dejar de defenderlo, sientes su desamparo en esa celda fría que el describe con tanto resentimiento y después con una madures que te pasma, es entonces cuando tú piensas si alguna vez, ante una situación similar, hubieses actuado igual.
“De Profundis” es magistral, porque nos muestra lo que le pudiera pasar a cualquiera de nosotros, si! hasta con una vida común; sin la menor duda.
Los seres humanos somos invidentes y tercos ante el amor; la pasión juega con nosotros como el búho con el roedor, somos brutalmente castigados, como le paso a él, que no pudo separarse del tormento de su amor y eligió vivir con el dolor, como lo dijera el mismo autor.
También la humillación que sintió cuando tuvo que tomar actitudes que no eran propias, siempre complaciendo a los demás, aguantando la insensatez, la ruindad y las miserias de ese amor.
La soledad, se exhibe en el silencio, con el llanto, con enfermedad, renegando; en la fatalidad, la devastación, la ruina y muere cuando empezamos a rezar y la calma vuelve, no sabemos cómo, pero ya no estamos solos.
Así, en esa soledad, no tienes más remedio que comenzar a analizarte, aprovechar el tiempo que te sobra para contemplarte, reconocerte, investigarte; si no lo haces, si no eres diligente, creo que no habrás encontrado nunca el sentido de tu vida. Sinceramente creo que él reconquistó y reivindicó su dignidad para siempre, a pesar de cualquiera.
Todo esto es el puro contenido de su obra, por demás enamorado, apasionado no solo en el amor, sino en todas las cosas que le sucedieron en su vida.
Su prosa es digna de todos los elogios, no solo brillo, como dije antes, es atrayente, audaz, fresca, provocativa, inteligente; uno se presta, se dispone a leer hasta la ultima frase.
Para mi es importante decir, que sin excepción, la realidad siempre superará a la ficción.
Publicado el: febrero 09, 2009
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