Este volumen es una heterogénea antología de relatos en los que la
realidad se mezcla con la ficción, lo insólito con lo
verdadero, en la mayoría de los cuales prima la calidad.
“Cuento de invierno” es una estremecedora historia acerca del miedo a lo cotidiano, a la vida gris.
“Cerdo agridulce estilo mandarín” es una humorada que deja de serlo si se ha cenado recientemente en un restaurante chino.
“Aguja y dedal” es un relato realista de una gran belleza que habla de la soledad.
“Yo, Winston” es un alegato antibelicista protagonizado por un soldado sin remordimientos y que recuerda a “Johnny cogió su fusil”.
“Desvío de mirada” es un relato breve e intenso en el que se reflexiona sobre las técnicas publicitarias cada vez más agresivas.
Y así, a través de un total de catorce relatos, Gallardo nos presenta un interesante, variado y sorprendente conjunto de historias que en ocasiones pueden hacerse difíciles de leer a causa de la sobrecargada
escritura, escritura que mejora sustancialmente cuando menos metafórica es, cuanto menos poeta Gallardo pretende ser.