En el camino hacia la libertad personal, el Dr.
Miguel Ruiz nos propone el tercer acuerdo “No hagas suposiciones”. En este
capítulo hace referencia a la costumbre que tenemos los humanos de suponer… suponer todo, y de todos. No solamente de la pareja sino en todas las relaciones y con todos los seres que nos relacionamos andamos todo el tiempo suponiendo. Pensamos que como los demás nos conocen tan bien y tan profundamente deben saber lo que estamos pensando y así actuamos. Entonces nos enfadamos porque no encontramos la respuesta que queríamos.
No preguntamos porque nuestro ego no nos lo permite, nos da pena quedar en ridículo al preguntar, pensamos que lo debemos saber todo, que nuestro cociente intelectual da para entender todo sin preguntar.
La recomendación que el autor nos hace es: Pregunte. Si usted tiene duda de algo pregunte. El otro está en libertad de responder solo “si” o “no” pero la idea es que clarifiquemos nuestra duda y lleguemos al conocimiento de la verdad. Si trabajamos con la verdad y no hacemos suposiciones estamos consiguiendo al camino de la libertad, donde la magia se hace realidad, donde podremos cambiar nuestras vidas. Porque no nos “montaremos en películas” irreales creadas únicamente en nuestra imaginación. La fantasía es una utopía creada por nuestra mente donde somos dueños de la vida del otro, pensamos y decidimos por él, pero resulta que la realidad es distinta y el otro está fuera de esta situación creada por nosotros y cuando interactuemos él tendrá una respuesta distinta a la que nosotros soñamos, y allí viene la desilusión.
La palabra se ha hecho para compartir, amar y crear. Si la usamos apropiadamente cambiaremos nuestra vida y la magia llegará a ella, transformándolo todo como deseamos.