No te tomes nada personalmente: Si alguien en la calle me dice “Eres un estúpido”, lo primero que pienso es. “Pero este
es adivino?” Cómo lo supo?” Si dejamos que nos afecte lo que dicen los demás de nosotros, llegaremos a deprimirnos o por el contrario a dejar que se nos infle el ego. Nada se debe tomar personalmente. En el ejemplo anterior, el que nos dijo “Eres un estúpido” realmente se estaba hablando a sí mismo y el que se cree estúpido es él en su interior. Con razón se ha dicho que “Vemos en el otro lo bueno o lo malo que somos nosotros mismos”. Cuando tenemos una buena autoestima y buena imagen de nosotros mismos, eso vemos en los demás, pero nuestras carencias, defectos, miedos, también los vemos reflejados en el otro. Las relaciones humanas son así: de espejos. Por eso, no debemos dejar que nos afecte lo que digan (bueno o malo) sobre nosotros, debemos alcanzar una paz y tranquilidad interior que nos mantenga centrados en lo que somos. Lo que digan y opinen los demás es la realidad para ellos, en nada nos debe afectar. Tanto el que nos ensalza como el que nos ofende, están viviendo en su propio mundo, en su propia realidad interior.
Recuerdo mucho las palabras de un amigo que me dijo: “No te dejes enganchar”, refiriéndose a la situación de no dejar que los demás nos involucren en peleas y discusiones que a nada bueno nos van a llevar. Callar es a veces más valioso que contestar en forma airada y descortés. Recordemos que el que más nos ofende, y el ser más detestable para la comunidad es el que necesita más amor nuestro. Es a quien más debemos apoyar así sea moralmente desde el silencio. La persona que más ataca y critica es la más necesitada de solidaridad y amor.
Cuando las cosas nos duelen no es por lo que nos dicen, es que alguna de las palabras pronunciadas rozó nuestras viejas heridas. Entonces no es el otro, soy yo mismo quien causo mi dolor. Todo está unido a nuestro mundo interior, y por eso hacemos una montaña de un grano de arena. Debemos trabajar para lograr que nada nos afecte, todo debe resbalar.