Este libro nos introduce en la teoría de la
resiliencia: la capacidad autoterapéutica de las personas y de los grupos frente
al sufrimiento psíquico o moral. No se trata de una receta de felicidad, sino de una actitud vital positiva que estimula a sanar daños sufridos, convirtiéndolos a veces incluso en obras de arte. Este concepto está abriendo nuevos horizontes en la psicología, asistencia social, pedagogía, medicina y gerontología.
El autor es quizás el más importante
representante representante de esta corriente de pensamiento. En esta obra, profunda y estimulante, nos acerca la comprensión del milagro afectivo que trae consigo el amor que, entre todas las experiencias afectivas, es fundamental para reconstruirnos. También nos recuerda la importancia de la palabra, la memoria y el tiempo en la construcción simbólica del relato y de la historia que han de dar sentido al dolor que guardábamos. Además nos ayuda a comprender el valor de la confianza y la solidaridad del otro en la superación del trauma, y en la posibilidad de recuperar la autoconfianza y la capacidad de afecto que nos une con el mundo y con la vida.