EL MANUSCRITO DE LOS SEIS PODERES---ANONIMO.
Es la historia de un hombre, nacido en 1646 que 100
años después, antes de morir, decidió dejar como legado a la posteridad la narración de sus penurias y vicisitudes y como logró vencer a la adversidad.
Devela el secreto del éxito tanto en el plano material como en el espiritual.
El primer poder se refiere a no dejarse enceguecer por la ocasión que se presenta o por un millón de promesas, es mejor poseer una sola pieza de dinero.
El hombre narra que muy niño quedó huérfano y sin ayuda y que a los 23 años con algunos ahorros se embarca y trabaja como carpintero, oficio que dejó por no ser saludable la cercanía del mar, para él.
El segundo poder nos dice que la suerte no puede ser retenida mas que por la fuerza por que es caprichosa; y que a él le sonrió, conoció la prosperidad y a los 27 años era propietario de la empresa para la cual trabajaba. La suerte no se entrega a los indecisos. Pero su vida se vió envuelta en un desastre, el fuego quemó su taller y se vió pobre y con deudas, yendo a parar a la cárcel…
El tercer poder, asevera que el infortunio no existe sino en la tumba, mientras que el hombre está vivo puede dar marcha atrás y recomenzar y ese nuevo comienzo es más fácil puesto que se adapta más a la situación.
Al año salio de la prisión y consiguió un nuevo empleo, bien remunerado, pero como había sido un hombre opulento se apoderaron de él, la insatisfacción, depresión y amargura y para huír de ellas empezó a beber…
El cuarto poder, se obtiene buscando la compañía de los industriosos porque los que acompañan tus negativismos, debilitan tus energías.
Comenzó a contar su triste historia a quien deseaba escucharlo y a “robar” a su empleador, momentos de su tiempo de trabajo, lo cual es muy deshonesto. Y al fin sucedió lo que tenia que pasar, un día se encontró sin trabajo y sin ganas de trabajar, allí se consideró un fracasado. Y eso nos lleva al quinto poder…
El quinto poder nos enseña que un hombre paupérrimo y un leproso sufren el mismo mal a los ojos de la gente, son abominables por su condición de infortunio; aunque hay grandes diferencias entre los dos, el primero puede reencontrar una salud perfecta porque solo está enfermo por efecto de su imaginación mientras que el segundo tiene el veneno en su sangre.
Cayó tanto que su pobreza era casi absoluta, y su rostro, cuerpo y espíritu reducidos al estado de esqueletos. Era un enfermo al borde de la muerte más por su espíritu que por otra cosa.
Cuando nos habla del sexto poder y última lección de su
manuscrito, el hombre nos dice que un día descubrió que estamos habitados por dos entidades, el frío extremo le hace delirar, experimentando un desdoblamiento en que se le aparece una entidad exactamente como él pero en mejores condiciones físicas y morales, emanaba de ella fuerza y poder lo cual le causó honda impresión y su influencia fue davorable, le siguió durante todo un día y al anochecer, se separaron. El doble se dirigió a un alojamiento de lujo y nuestro protagonista volvió a su humildísima morada…
Al despertar el siguiente día, allí estaba él, calmo y prudente y sin decir nada…se repitió lo de la jornada anterior, el protagonista siguiendo a la entidad sin atreverse a entrar a los lugares que el iba…entonces comprendió que es el miedo lo que separa de su cuerpo al alma de un hombre y lo vuelve despreciable. Intentó varias veces hablar pero no pudo y el día terminó como el anterior.
Pasaron muchos días y al fin se armó de valor para hablarle a la presencia y lo hizo con mucho temor…
Al indagarle sobre quien era le contestó, yo soy quien soy, aquel que antes fuiste y que aún puedes ser…soy el hombre hecho a imagen y semejanza de Dios que antes poseía tu cuerpo antes que tu lo convirtieras en algo impuro, límpialo y volveré a habitar contigo en él.
El hombre dijo, pero yo no puedo hacerlo, perdí todo poder, y le respondió recuerda que todo es posible a la entidad positiva del ser.La entidad positiva del hombre no le teme a nada, funde a quien le dirige la palabra, levanta montañas, cubre valles y viaja al lugar donde no existe el infortunio.
Enseguida se dormió y despertó en un mundo diferente. El sol brillaba y los pájaros cantaban, su cuerpo estaba vigoroso y lleno de energía y descubrió, agazapado en un rincón, a su entidad negativa, asustada y temerosa…entonces comprendió que la entidad positiva era él. Pensó que el ayer pasó y el hoy era suyo. Tenia que hacer, mucho que hacer. Trabajó a conciencia y muy pronto los demás se dieron cuenta de su cambio.
A partir de este momento fue un hombre que todo lo lograba y llegó a tener muchos bienes, siempre recordando…
Que todo lo que quieres lo puedes alcanzar pues tu poder es infinito siempre con tu entidad positiva, junto a ti. Si tienes un talento u oficio, ejecútalos, el mundo lo agradecerá y tu también.
El mundo es una acumulación de hechos y la filosofía es un conjunto de argumentos…vive tu mundo, la realidad.