Para Jalil Gibrán, Jesucristo no es Dios, es más un profeta pero no niega la divinidad de sus palabras y sus acciones .En el libro el
autor toma prestada la personalidad de Cristo y aborda también a Jesucristo desde puntos de vista diferentes como el de María Magdalena o el de Pedro y así lleno de metáforas nos narra parte de la vida de Jesús como su crucifixión, la ultima cena, la traición de Judas y por pasajes conocidos nos lleva a un mundo desconocido al adentrarse en la condición humana y mostrarnos que se puede alcanzar la libertad así como los valores humanos que han sido universales como la paz aunque el autor por otro lado arremete contra la injusticia y la hipocresía que es el mayor mal para él.
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