La Espada de Shannara se vendió originalmente en tres volúmenes distintos, “El Señor Hechicero,” “La Fortaleza Druida,” y “El Secreto de la Espada.” Hoy en día es mucho más difícil obtener los tres individualmente y no tan solo la trilogía, La Espada de Shannara en un solo libro.
La historia es muy parecida Al Señor de los Anillos. La historia comienza cuando el último hechicero, Allanon, aparece misteriosamente en el tranquilo pueblo de Aldea Sombría. Aquí, resulta que esta buscando a Shea Ohmsford, de quien, sin el saberlo, depende el destino de todo el mundo.
El es el último descendiente del Rey Elfo, Jerle Shannara, la única familia que puede ejercer el poder de una formidable arma, la espada de Shannara. Pero lo que esta espada puede hacer, Shea no sabe y Allanon se rehúsa a decirle. Parece que Allanon les oculta algo, y esto es un tema importante a través del libro.
Pronto después de la visita de Allanon, extraños y terribles monstruos aparecen en el pueblo y esta claro que vienen por Shea. El Señor Hechicero, un antiguo mal, busca terminar con linaje de los Shannara para siempre. No dispuesto a poner en peligro a su pueblo, Shea y su hermano logran un estrecho escape para alejar a las criaturas de la aldea.
Reuniéndose con Menion Leah, un amigo de la familia, hacen el viaje hacia la seguridad de el bosque de los Enanos, a encontrar a Allanon en la primara etapa de una enorme búsqueda.
Junto con representantes de todos los pueblos libres, dos príncipes Elfos, un Enano, y un príncipe de Callaron, inician su misión de recobrar la espada, de la fortaleza impregnable de Paranor y luego a derrotar al Señor Hechicero del Norte de una vez por todas.
El viaje es largo y repleto de peligros, y los héroes deben atravesar pantanos infestados de monstruos, bosques de terribles lobos, y bandas de malvados duendes, y lo más interesente. En las Montanas Wolfsktaag, donde oscuras indicaciones acerca del el origen del mundo, sugieren que las historia no esta situada en algún antiguo el olvidado pasado, sino en un distante futuro después de un Apocalipsis. Esto pone un serio peso en la mente del lector justo al concluir el primer libro y comenzando el segundo.