Este libro me lo dio mi hija, que lo adoró tanto que insistio en que lo leyera. Los personajes son admirables. Bella por
su normalidad, Edward por su belleza misteriosa y encantadora. Bella es una adolescente realista con inseguridades y dudas sobre su vision en un pequeño pueblo donde vive con su padre, el jefe de policia.
Las cosas parecen un poco monotonas en la superficie pero pronto descubre que bajo todo eso, hay mucha excitacion para descubrir. Todo empieza con una mirada de Edward Cullen en la cafeteria de la escuela. Edward y su familia, un grupo etereo humano, quienes se encierran en ellos mismos hasta el punto de siquiera dirigirse la palabra. Pero algo en sus finos, y graciosos movimientos, en el calor de la mirada compartida con Edward. Luego, para su shock, Edward parece resentir su precencia en el laboratorio que comparten y luego ella lo escucha pidiendo para irse de la clase.
Las cosas empiezan a transcurrir y de a poco comienza a formarse una amistad. Es es tan distinto a los demas chicos de la escuela. No solo en apariencia, Edward era el mejor, por lejos, de los hermosos Cullen, pero en los modos y en forma de hablar tambien lo era.
Un descubrimiento explicará sus diferencias y de pronto las cosas están claras. O no?
Por que se vuelven amigos? Por que el está tan nerviosos con ella? Y lo mas importante, por que ella no se lo puede quitar de la mente? Este es el primer libro de una trilogia y los he leido todos. Amo esa pasion que mantiene con firmeza en las tres. Los personajes mantienen su identidad aunque evolucionando y haciendose fuertes, gente mas "realizada". Los libros son miesteriosos y oscuros, pero con la sficiente luz de forma que no tengo problemas en que mi hija lo lea. Me saco el sombrero con MS. Meyer...El libro no es graficamente violento o sexual aunque mantiene el misterio que muchos del genero carecen.