A Miles le gustaría pertenecer al Servicio Imperial Militar de Barrayar pero, poseedor de un cuerpo pequeño, defectuoso y
de huesos débiles, ve cómo en las pruebas físicas se le rompen las dos piernas. Y mientras asume su fracaso y empieza a pensar en su futuro, decide ir a visitar a su abuela, a Centauro Beta, acompañado por su guardaespaldas y de Elena, su hija, de la cual está enamorado.
A partir de ese momento, las
aventuras se sucederán sin parar: se hará cargo de una nave y de su piloto; se convertirá en el señor de un hombre; intentando recuperar el dinero perdido, acabará metido en una guerra; y, poco a poco, en una continua huida hacia delante, casi sin darse cuenta, en cuatro meses se verá convertido en lo que todos creen que es un hábil almirante al frente de unos 3.000 hombres y una veintena de naves de guerra. Durante todo ese tiempo hará gala de no pocas habilidades: su inteligencia, sus dotes de mando, su
capacidad para la improvisación. Sólo cuando descubra que en su planeta natal alguien conspira contra él y su familia, decidirá volver, dispuesto a enfrentarse a la verdad.
Las aventuras a las que Miles ha de hacer frente, su capacidad para encontrar siempre una solución, sus opiniones en ocasiones jocosas y agudas, la ironía que destila la autora aquí y allá, hacen que este libro sea ameno y divertido de leer, lograron que Miles Vorkosigan, un auténtico antihéroe, se convirtiese en protagonista de una serie de novelas de ciencia ficción que ha tenido un éxito considerable y no pocos premios.